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7.9.16

Bibliografia Tercera Edad

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19.7.16

Tercera Edad: Calidad de vida

Tercera Edad. Crisis. Enfermedades - Cursos educadores, cursos ...

 Crisis que debe afrontar el anciano. - De la identidad: La imagen que la persona tenía de sí misma sufre ...

Tercera Edad: la muerte - Cursos educadores, cursos educacion

Uno de los aspectos más estudiados en esta etapa vital es el afrontamiento de la muerte. Nunca las personas han ...
 

Tercera Edad. Caracteristicas - Cursos educadores, cursos educacion

La mayoría de las personas cuando alcanzan la tercera edad, no están preparados para asumir su papel y lo viven como un periodo largo y ...
 
 

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Fontane (1990) describe la actividad física como un continuo del comportamiento físico: ..... imagen cursos animacion y actividad fisica con personas mayores.

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MÓDULO 2: LA ACTIVIDAD FÍSICA EN LAS PERSONAS MAYORES: La atención a las personas mayores constituye un reto social que suscita importantes ...
 
 

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Por ello, quizá más que la actividad en sí, interesa las técnicas de .... Curso Animacion yactividad fisica con Personas Mayores
 
 

Tercera Edad: como fomentar la actividad fisica - Cursos ...

Como ya se mencionó al hablar sobre el tema de caminar, la gente no suele prestar atención a sus cuerpos. Sin embargo, a mayor edad los achaques y ...
 
 

Animación Sociocultural en las residencias de la tercera edad

 ... está la Animación Sociocultural y los animadores, para romper esa barrera y caminarhacia el cambio social de los territorios y comunidades ...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

25.4.16

Tercera Edad. Personas Mayores

Actualmente el envejecimiento de la población es uno de los fenómenos sociales de mayor impacto de este siglo. Las tendencias de este incremento tienen diversas manifestaciones, que plantean nuevas necesidades como son: El aumento de los índices por enfermedades crónicas degenerativas y de incapacidades, el acelerado incremento de personas de 85 y más años de edad y el predominio de mujeres en edades avanzadas...

Los países en vías de desarrollo se enfrentan a un desafío con dos componentes: Deben continuar el proceso de desarrollo, lo cual incluye una economía en crecimiento, educación y protección de los derechos humanos y, al mismo tiempo, deben prepararse para el envejecimiento de la población, una vez que este proceso se prevé más acelerado en estos países que en el mundo industrializado.

Entre otras características de este acelerado envejecimiento se prevé que para el 2050 se duplicará la cantidad de personas de edad en las zonas rurales de África, Asia y América Latina.

El envejecimiento de la población en general y de acuerdo con la ONU tiene y tendrá consecuencias y repercusiones en todos los ámbitos de la vida diaria de hombres y mujeres.

Así, en la economía el envejecimiento de la población afectará al crecimiento económico, al ahorro, las inversiones y el consumo, los mercados laborales, las pensiones, los impuestos y la transferencia de capital y propiedades, así como la asistencia prestada por una generación a otra.

ASPECTO DESPECTIVO:

En muchos sentidos las personas mayores se encuentran en desventaja tanto por el culto a la juventud existente en nuestro tiempo como por la tendencia de la sociedad occidental a rechazar la muerte. Aunque a las personas mayores se les suelen aplicar los estereotipos de débiles y dependientes de las generaciones más jóvenes para tomar sus decisiones, a menudo tienen un gran nivel de moralidad, satisfacción de la vida y autoestima. Antiguamente, las personas mayores gozaban de gran respeto (como todavía ocurre en países como China y Japón), por cuestiones educativas o morales y también por aspectos más interesados, ya que eran ellos los propietarios bienes que podían. Esta teoría se basa en el código genético de cada individuo. Anota que está escrito en cada una de nuestras células cuándo empezar a envejecer, es una señal, que para algunas familias es larga y para otras corta.

El envejecimiento plantea un problema social, ya que como grupo diferente e importante en el ámbito demográfico, con rasgos culturales específicos, intereses propios... exige a la sociedad que garantice su bienestar, el desempeñar roles que den sentido a sus vidas, evitar la marginalidad, el desarraigo, la inseguridad, la falta de calidad de vida y los prejuicios, mitos y estereotipos, que forman parte del proceso de envejecer.

ASPECTOS HISTÓRICOS:

En otras culturas no occidentales el proceso de envejecer se enfoca de distintas maneras: por ejemplo, los chinos ven la vida como un continuo circulas en que se nace, se muere y se vuelve a nacer. Hay sociedades en que se preparan para nunca envejecer, mientras en otros sitios los ancianos son venerados por que representan la sabiduría y experiencia del pueblo.

Durante la historia muchos científicos y filósofos han estudiado la vejez. Cicerón fue uno de los primeros hombres en hacer un trabajo sobre el psiquismo del anciano, por otro lado, Galeno es el primer científico en analizar la vejez no como una enfermedad sino como un estado fisiológico del organismo. En el último tiempo hombres como el francés Quirol han descrito cosas como la demencia senil, junto con la fisiología y fisiopatología del anciano (hecho descrito por un médico suizo).

¿QUÉ ENTENDEMOS POR ENVEJECIMIENTO?:

A lo que entendemos por envejecimiento o envejecer, no existe una única definición sino tantas como autores o estudiosos han abordado el estudio de esta etapa de la vida.

«Preferible a hablar de vejez, como estado, es hablar de envejecimiento, como curso o proceso, un proceso que comienza tempranamente, al termino de la juventud, y que a lo largo de la vida adulta se combina con procesos de maduración y desarrollo... El envejecimiento no constituye un proceso simple o unitario, sino un haz de procesos, asociados entre sí, aunque no necesariamente sincrónicos, y que se asocian, a su vez, con la edad cronológica, mas sin coincidir con ella e incluso sin variar en conexión mecánica con ella... El proceso de envejecimiento se despliega en una secuencia compleja de cambios que tienen lugar en distintos niveles: biológico, psicológico, social» (Fierro A. 1994).

«Nosotros definimos el envejecer como un proceso dinámico, gradual, natural e inevitable, proceso en el que se dan cambios a nivel biológico, corporal, psicológico y social. Transcurre en el tiempo y esta delimitado por este.... Si bien todos los fenómenos del envejecimiento son dados en todos, no se envejece de igual manera, ni tampoco cada parte del organismo envejece al mismo tiempo. El envejecimiento como todo lo humano siempre lleva el sello de lo singular, lo único, lo individual» (Viguera V. 2001).

Durante muchos años, la Psicología del envejecimiento ha presenta desde su perspectiva un modelo deficitario del proceso de hacerse viejo que consideraba universal (que afecta por igual a todos los individuos), unidimensional (en el que declinan todas las capacidades y funciones), e irreversible (el deterioro funcional es permanente).

Sin embargo, en fechas recientes ha tratado de corregir esta visión pesimista del envejecimiento al insistir en la notoria variabilidad de la forma de envejecer de unos individuos con respecto a otros; en que cada capacidad o función evoluciona de distinta manera; y en que determinadas capacidades pueden involucionar, en tanto otras pueden mantenerse o incluso mejorar. A partir de este punto de vista evolutivo se ha afirmado además que los cambios del envejecimiento no son siempre y necesariamente irreversible por el hecho que existen aspectos susceptibles de mejorar.

Según la OMS, el envejecimiento es un proceso fisiológico que comienza en la concepción y ocasiona cambios característicos de la especie durante todo el ciclo de la vida, esos cambios producen una limitación a la adaptabilidad del organismo en relación con el medio. El ritmo en esos cambios se produce en los distintos órganos de un mismo individuo o en distintos individuos en forma desigual. Es importante considerar que:

- Se trata de un proceso normal.
- Ocurre en todos los seres vivos.
- Comienza en el momento de nacer: desde la vida intra-uterina, la placenta ya al noveno mes se le acaba la vida. Incluso, desde la concepción hay células que envejecen y mueren.
- Se acentúa en los últimos años. Principalmente se marca en el último 40% de vida de la persona.
- Se produce una limitación de la adaptabilidad. Mas bien es un cambio de tiempo para adaptarse, es decir, se demoran mas en adaptarse ante un estímulo.
- No es un proceso uniforme.
- Es diferente de una especie a otra: Cada especie tiene un tiempo de vida útil o esperado. Es distinto de un hombre a otro.
- En un mismo ser humano no todos sus órganos envejecen a un mismo tiempo.

Se han propuesto innumerables definiciones sobre el envejecimiento una de las más aceptadas en términos generales es la recogida por Biner y Bourliere, que lo expresa como el «Conjunto de modificaciones morfológicas, psicológicas, bioquímicas y funcionales que aparecen como consecuencia de la acción del tiempo sobre los seres vivos».

Streheler nos da cuatro características que matizan el concepto:

- Es universal para todos los individuos de una especie dada.
- Se producen cambios endógenos, van de dentro hacia fuera. Es un fenómeno intrínseco no debido a agentes externos.
- Es un fenómeno progresivo.
- Es un fenómeno deletéreo, que produce alteraciones en el organismo.
- En cualquier organismo que se estudie el envejecimiento, podemos decir que se presentan las cuatro características vitales anteriormente descritas y que estas ocurren en el organismo a tres niveles:
  • Estructura: Cambios anatómicos, estatura, posición del cuerpo, opacidad de los huesos, etc.
  • Función: Cambios en la actividad del organismo y cambios en la conducta. Ejemplo: En la marcha, en el humor, etc.
  • Substrato: Alteraciones moleculares. Ejemplo: Glucemia.

Hace ya años que se viene empleando el término tercera edad para referirse a esa etapa del ciclo vital comprendida entre el declive de la edad adulta y el fallecimiento de la persona. Pero lo complicado es delimitar donde comienza la tercera edad (o incluso la cuarta edad que últimamente se ha puesto de moda para hablar de personas de más de 80 años), dado que los criterios para ello no son unánimes. Se podría delimitar la tercera edad o vejez de formas distintas:
   
- Cronológico: Por un lado se puede definir este concepto sobre la base de criterios cronológicos. Es decir, que cuando se rebasa la edad de jubilación (en torno a los 65 años) se entra en la tercera edad. Los años transcurridos desde el nacimiento. Esto no significa que a esa edad todo el mundo refleje de igual forma el impacto del tiempo, ya que según las condiciones de vida y trabajo, el estado de salud en general... las personas acusarán más o menos el paso del tiempo. Esta hace referencia al número de años que tenemos hasta el momento. Es contar el tiempo transcurrido desde el nacimiento.

- Por otro lado también se emplea un criterio más funcional para definir la tercera edad asimilándola a la incapacidad o a la limitación para llevar a cabo determinadas actividades. El estado funcional en las diferentes edades es la resultante de la interacción de los elementos biológicos, psicológicos, y sociales y constituye probablemente el reflejo mas fiel de la integridad del individuo a lo largo del proceso de envejecimiento. La incapacidad funcional con la presencia de dependencia y pérdida de autonomía es una vía final común a la que se llega como consecuencia de numerosas enfermedades en las personas mayores.

Esto tampoco es exacto, puesto que pertenecer a la tercera edad tampoco implica necesariamente incapacidad.

- Biológico: Tiene en cuenta los cambios físicos y biológicos que se van produciendo en las estructuras celulares, de tejidos, órganos y sistemas. Definición con grandes limitaciones por las diferencias de ritmo interpersonales e intrapersonales. Se corresponde a etapas en el proceso de envejecimiento, al estado físico o desgaste corporal. Seria el envejecimiento de órganos y de funciones. Se produce a varios niveles: molecular, celular, tisular y sistémico, y es a la vez estructural y funcional.

- Psicológica: Definen la vejez en función de los cambios cognitivos, efectivos y de personalidad a lo largo del ciclo vital. La edad con que uno se siente psíquicamente así como a los pensamientos y emociones habituales. Estas modificaciones no sobreviven espontáneamente sino son el resultado de acontecimientos vitales como el duelo y la jubilación. Ciertamente hay diferencia entre jóvenes y viejos en dos esferas: La cognoscitiva, que afecta la manera de pensar y las capacidades, y la psicoafectiva sobre la personalidad y el afecto.

- Social: Comprenden los papeles que se supone han de desempeñarse en la sociedad. Considera la individuo como miembro de grupos y de la sociedad.

- Fenomenológico: Es la percepción subjetiva de la propia edad, se refiere al sentimiento de haber cambiado con la edad a la vez que se permanece en lo esencial.

Se ha fijado la edad de ingreso a la vejez, 65 años para los países desarrollados y 60 años para los subdesarrollado (de acuerdo a las expectativas de vida). No obstante desde el punto de vista biológico, el envejecimiento se inicia para algunos autores en el momento de la concepción y para otros en la etapa de madurez.



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27.2.14

Tercera Edad: cambios en el funcionamiento cognitivo

imagen curso animador tercera edadNuestra capacidad para tratar e interactuar adecuadamente con nuestro entorno depende, en gran medida, de nuestro ambiente y habilidad para detectar, interpretar y responder de forma apropiada a la información que llega a nuestros sentidos.

La forma en que percibimos se relaciona con diversos comportamientos nuestros el proceso de envejecimiento va unido a cambios lentos y continuos que se manifiestan en diferentes áreas del funcionamiento cognitivo de manera selectiva.

Los más estudiados por el interés despertado son los referentes a la memoria y las funciones sensoriomotoras. Las funciones visopercepctivas, visoespaciales y visoconstructivas del hemisferio derecho de nuestro cerebro son las más vulnerables aparentemente a los efectos del envejecimiento, mientras que las funciones lingüísticas del hemisferio izquierdo se hallan mejor conservadas.

El pensamiento es una función psíquica de compleja conceptualización. Esta dificultad se basa en su difícil separación de otras funciones como la inteligencia, las actividades intuitivas o imaginativas o el mismo lenguaje.

El pensamiento se presenta como una función asociativa de diferentes aspectos psíquicos, que permite la elaboración de conceptos, juicios y consecuentemente crear un modelo de realidad

Inteligencia:

Mientras que las investigaciones transversales (se recopilan datos en un solo momento en un tiempo único pretendiendo describir las variables y analizar su incidencia e interpretación en un momento determinado) encuentran cambios relativamente importantes y tempranos en el declive intelectual, los resultados procedentes de investigaciones longitudinales (se recopilan datos del tiempo en puntos y periodos específicos para hacer inferencias respecto al cambio, sus determinantes y consecuencias, la finalidad es analizar los cambios de determinadas variables a través del tiempo) muestran que este declive no se produce sino en edades avanzadas, al final de los sesenta. Los estudios transversales tienen el inconveniente de confundir los efectos relacionados con la edad y aquellos que dependen de las influencias histórico culturales.

Existen diferentes puntos de vista entre investigadores dependiendo del material evaluativo utilizado para medir dicha función, pero en líneas generales hay que precisar que los resultados que se obtienen están en función de la familiaridad, del grado de dificultad, del esfuerzo y la velocidad del material evaluativo.

Sobre la base del WAIS Albert y Heaton (1986) pudieron establecer que durante el envejecimento existe una mayor dificultad en las pruebas manipulativas que en las verbales.

Botwinick (1977) sostenía que las tareas verbales del WAIS se relacionaban con la utilización de la información almacenada en la memoria y refrescada por el vivir diario, de ahí que las personas mayores obtuvieran un mayor éxito en este tipo de pruebas y las manipulativas le suponían enfrentarse a materiales novedosos, no familiares y a menudo complejos para ellos.

Parece existir un declive general de la inteligencia que comienza en edades anteriores al establecimiento ocupacional de la vejez (los 60-65 años), y suele ser más acusado cuando se utilizan tareas manipulativas que verbales, con lo que durante el envejecimiento existiría una mayor dificultad en las pruebas manipulativas que en las verbales, posiblemente facilitadas estas últimas por el aprendizaje y las habilidades verbales adquiridas y consolidadas a lo largo de las diferentes etapas evolutivas del ser humano.

Este declive además, no se produce en forma homogénea en las distintas dimensiones intelectuales sino que existen patrones de cambio; los ancianos conservan algunas habilidades.

Entrarían en juego también las diferencias individuales derivadas de las trayectorias profesionales, sociales, familiares... que generan diferentes experiencias de vida e inciden en distintas habilidades. Igualmente influyen los factores genéticos y los ambientales.

Las funciones cognitivas son aquellas que le permiten al hombre conocer, aprender de su ambiente externo y, a cambio, poder interactuar y transformarlo. La evaluación del estado cognitivo es compleja y se ha desarrollado de manera importante en los últimos años en el estudio del adulto mayor, por la NeuroPsicología, con el objeto de detectar oportunamente y facilitar el diagnóstico de cualquier manifestación de deterioro orgánico.

 
Para la mayor parte de los investigadores del envejecimiento intelectual, la Teoría bifactorial formulada por Cattell en 1963 y ampliada por Horn en 1970 seria la teoría que permitiría una mayor integración de los resultados obtenidos en la evaluación del funcionamiento intelectual en ancianos. Esta teoría hace referencia a dos tipos de inteligencia:

- La Inteligencia Cristalizada (IC) integra aquellas habilidades mentales primarias que están fuertemente implicadas de un sentido cultural y, por tanto, dependen de factores socio-históricos y educativos. Capacidad de utilizar de manera práctica conocimientos adquiridos a través del aprendizaje, la experiencia y la educación que aumentaría conforme la edad.
- La Inteligencia Fluida (IF), con una fuerte implicación biológica, puede ser observada tras el procesamiento de la información en un contexto de baja significación cultural y muestra importantes cambios a través de la edad. Rrepresenta la capacidad biológica de una persona para adquirir conocimientos; depende de su integridad física y suele disminuir después de la adolescencia Capacidad del individuo para utilizar y procesar información nueva y abstracta,tiene que ver con las capacidades que ponemos en juego cuando razonamos, creamos conceptos nuevos, establecemos relaciones... : Esta capacidad esta ligada al desarrollo neurológico, esta muy libre de las influencias culturales o sociales y se desarrolla hasta los 20 años y se queda estable hasta los 80 años a partir de aquí empieza a disminuir la rapidez de procesamiento de esta inteligencia. Este enfoque tiene que ver con la idea de Piaget que decía que el niño iba madurando su inteligencia con el paso del tiempo es un proceso biológico, también el niño debía tener unas experiencias determinadas para desarrollas las distintas capacidades.

El envejecimiento incide especialmente en aquellas tareas que exigen rapidez, atención, concentración y razonamiento inductivo. Así, mientras la IC se mantendría a lo largo de la vida, la IF sufriría un declive paulatino a lo largo de la vejez.

La Inteligencia Práctica o Competencia Cognitiva -el producto de, entre otras cosas, la aplicación acumulativa de los procesos intelectuales ante situaciones específicas- muestra también diferencias de edad comparables con las que se obtienen en IF.

Lenguaje:

Los cambios que ocurren en el lenguaje durante el proceso de envejecimiento se reducen a la dificultad en la denominación o evocación de palabras y en una reducción de la fluidez verbal, y aspectos como el vocabulario o la expresión verbal mejoran en este proceso por las experiencias acumuladas.

Memoria:

Definimos la memoria como la capacidad de adquirir, retener y utilizar secundariamente una experiencia (Serrallonga, 1980). La memoria comprende los siguientes procesos:

- Entrada de información ambiental o del propio organismo; registro y mantenimiento de ella, y por último, salida de la información o conducta relacionada de forma consistente con la inicialmente recibida.
- El registro y codificación de la información no es casi nunca como una grabación magnetofónica, ya que comprende mecanismos activos que transforman el contenido para ser almacenado y que a veces generan modificaciones sustanciales en la reproducción.
- La memoria se produce en el contexto de estructuras nerviosas que conducen el proceso y cuyas alteraciones llevarán a trastornos.

La memoria forma parte de la vida psíquica, a la cual influirá del mismo modo que la vida psíquica influirá en la memoria.

Al igual que la inteligencia también se puede dividir cristalizada (ambiental, todo lo que es producto del aprendizaje) y fluida (memoria genética es la que permite reacciona). Horn (1982) sostiene que la inteligencia cristalizada se mantenía en el envejecimiento, mientras que se deterioraba la inteligencia fluida.

Al ser la pérdida de memoria la queja más frecuente del adulto mayor, en el presente capítulo nos enfocaremos al estudio de esta función cognitiva fundamental y su relación con el envejecimiento normal.

Desde los años 40 el estudio del envejecimiento en el campo de la Psicología se ha centrado en comparar el funcionamiento intelectual entre los jóvenes y los adultos mayores. Se ha hecho énfasis fundamentalmente en la evaluación de la incidencia del deterioro orgánico sobre el funcionamiento cognitivo. La pregunta clásica ha consistido en determinar si la inteligencia decrece conforme avanza la edad.

Desde un punto de vista psicológico, lo que más llama la atención son los fallos en la memoria reciente que los propios adultos mayores y nuestro entorno social o familiar suele asociarlos a la enfermedad de Alzheimer. Se da dicha preocupación porque se desconoce que en la vejez hay cambios que se consideran normales con respecto al funcionamiento cognitivo. Igualmente se producen cambios afectivos y en la personalidad que deben ser considerados como normales y esperables.

Son múltiples las quejas subjetivas que refieren los adultos mayores con respecto al funcionamiento de su memoria, de ahí que esta área del funcionamiento cognitivo haya sido la más estudiada.
De hecho procesos degenerativos como la demencia senil se manifiestan con alteraciones de memoria en sus inicios, pero hay que precisar que algunos aspectos de la memoria se deterioran con el paso de los años, pero no todos por igual ni en todas las personas.

La memoria es un proceso cognitivo que permite al individuo almacenar experiencias y percepciones que luego puede recordar en situaciones posteriores:

Comprende tres niveles o estadios que interactúan entre sí:

- Memoria sensorial: En ella influyen los cambios sensoriales y perceptivos cuando envejecemos precisamos mayor tiempo para extraer la información o fijarla.

- Memoria a corto plazo: A medida que envejecemos experimentamos dificultades para retener listas de dígitos en orden inverso especialmente. La latencia de respuesta, es decir, la rapidez con la que damos una respuesta a una tarea es también mayor precisando más tiempo para procesar la información y dándose en general un enlentecimiento en el proceso cognitivo de la información.

Habitualmente el adulto mayor no presenta problemas de retención a corto plazo, excepto cuando la información debe ser preservada y manipulada, es decir, en tareas que exigen una división de la atención, o bien que la persona reorganice una información adquirida o aprendida recientemente. Sin embargo las capacidades de abstracción, de cálculo y de comprensión semántica de las palabras, suelen conservarse.

 - Memoria a largo plazo o memoria remota: Puede almacenarse en ella una cantidad indeterminada de información durante largos periodos de tiempo. La información la olvidamos en secuencia inversa al orden en que se aprende (ley de Ribot), por eso, cuando somos mayores tenemos mayores dificultades para recordar hechos recientes pero no aquellos que están anclados fuertemente en nuestra experiencia individual, como por ejemplo acontecimientos de nuestra niñez o juventud.

En la memoria a largo plazo se distinguen tres funciones: codificación, almacenamiento y recuperación. En cuanto a la codificación en el adulto mayor faltaría una capacidad de iniciativa cognoscitiva que le permitiera la utilización de nemotécnicas. En el caso de la recuperación, con la edad suele presentarse mayor dificultad para recordar intencionadamente (memoria explícita), que para desarrollar tareas en donde no se exige un esfuerzo consciente ( memoria implícita).

Basándonos en el tipo de contenidos que retenemos debemos distinguir entre la memoria referida a los hechos recientes y la referida a acontecimientos remotos. Cuando envejecemos podemos tener más dificultades para encontrar palabras en discursos espontáneos y disminuye nuestra fluidez verbal. A medida que envejecemos nos es más difícil recordar hechos recientes, pero en la medida en que utilizamos pistas se puede lograr el recuerdo de dicha información. Tenemos dificultades a la hora de planificar estrategias de memorización, repercutiendo en la cantidad de información que podemos retener y posteriormente evocar. Con la edad no se pierden las actividades intelectuales adquiridas a lo largo de la vida, especialmente para situaciones y tareas que requieren habilidades verbales. Se ha observado, sin embargo, que en las pruebas de tipo espacial (sustitución, dibujos, etc.) se pueden presentar mayores dificultades.

La mayor parte de las investigaciones indican la existencia de una lentitud generalizada en el procesamiento de la información a medida que avanza la edad de una persona.

Esta lentitud suele intervenir negativamente en la realización de una tarea de memoria, lo que muchas veces es mal interpretado, ya que no se trata de un déficit de memoria en si. Habitualmente la funcionalidad de la persona no está afectada y estos hallazgos se encuentran sólo si se buscan intencionadamente.

Atención y percepción:

Cuando envejecemos nos distraemos con más facilidad, no podemos darnos cuenta con igual facilidad que antes de cual es nuestro objetivo. Cuando las tareas a realizar son simples, no hay cambios en el proceso de envejecimiento con respecto a otras etapas de nuestra vida pero si se presentan dificultades cuando las tareas son complejas. Si la tarea a realizar es irrelevante y sencilla no experimentamos grandes dificultades cuando envejecemos.

Percepción es el conjunto de procesos superiores implicados en la integración, reconocimiento e interpretación de patrones complejos de sensación, ya sean éstos relacionados con el ambiente (exterocepcíón) o con el propio cuerpo (interocepción).

Orientación:

La orientación es un complejo de funciones psíquicas principalmente perceptivas, mediante las cuales tenemos conciencia, en cada momento, de la situación real en la cual nos hallamos. Para orientarnos no sólo es necesaria la integridad de nuestros órganos sensoriales, que nos informan del mundo exterior, sino también varias estructuras psicológicas. Para estar bien orientados necesitamos: La memoria, la atención, el pensamiento racional y la comprensión.

Para diagnosticar una alteración en la orientación es suficiente mediante el diálogo con el paciente y la observación del comportamiento del mismo. Se pueden incluir preguntas como la hora, el día, domicilio actual, provincia, edad, nombre, etc.

Tipos:

- Orientación en el espacio: Consiste en el conocimiento del lugar en el que se encuentra geográficamente el sujeto. Puede tratarse del lugar habitual donde el sujeto o puede ser un ambiente nuevo. La habituación a los lugares habituales o familiares es relativamente estable, pero la orientación en lugares nuevos requiere primero un proceso de adquisición.
- Orientación en persona: Consiste en el conocimiento de quién es uno mismo (fecha de nacimiento, origen, edad, nombre, posición social y laboral). Es una visión conjunta del presente y el pasado al mismo tiempo.
- Orientación en tiempo: Se trata del conocimiento de la fecha, el día, el mes, el año y la estación en la que nos encontramos. En este tipo de orientación, el momento del día y la estación del año, son fácilmente reconocibles, pero el resto conllevan más dificultades debido a los cambios que sufren.
- Orientación situativa: Es la captación y comprensión de la situación en la que se encuentra el sujeto. Es el reconocimiento por parte del individuo del lugar donde se encuentra, por ejemplo, en un supermercado, un cine, etc. Y por qué se encuentra allí donde está. Este tipo de orientación está estrechamente ligado a las anteriores, ya que aquí tendrían que ver la orientación temporal y la espacial.

Aprendizaje:

El aprendizaje puede ser definido como la adquisición de asociaciones estimulo-respuesta. En el aprendizaje verbal si existe un declive claro a partir de los 60 años pero existen diferencias interindividuales que nos impiden fijar una línea en dicho declive. A medida que envejecemos mejora sustancialmente nuestra ejecución en razonamiento, resolución de problemas y otras habilidades cognitivas complejas.

Cambia nuestro ritmo de aprendizaje pero mantenemos nuestra capacidad para adquirir nuevos aprendizajes. 






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