25.9.14

Inadaptacion social. Menores en riesgo


ADOLESCENTES EN RIESGO Y CONFLICTO SOCIAL


CONDUCTAS DE RIESGO:

imagen curso intervencion con menores en conflicto socialEntre las principales causas de mortalidad, enfermedad e invalidez de conductas de riesgo que comienzan en la juventud podrían incluirse el consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas y la conducta sexual que conduce al embarazo precoz y enfermedades de transmisión sexual:

l Embarazo en adolescentes: Uno de los problemas más comunes que afecta la mayoría de adolescentes jóvenes es el embarazo en la adolescencia. Actualmente se le considera un embarazo precoz porque sucede antes de que la mujer concluya su madurez biológica, sicológica y su formación educacional. El embarazo irrumpe en la vida de los adolescentes en momentos en que todavía no alcanzan la madurez física y mental y se suman que la mayoría son primigestas, con lo que se añade los propios riesgo de ser un primer embarazo.

Ruoti (M, Ruoti A, et al.: Sexualidad y embarazo en adolescentes. Instituto de Investigaciones de Ciencias de Salud. Paraguay: Universidad de Asunción, 1992.) plantea que el embarazo en cualquier edad constituye un hecho biopsicosocial muy importante, pero la adolescencia conlleva a una serie de situaciones que pueden atentar tanto contra la salud de la madre como la del hijo, y constituirse en un problema de salud, que no debe ser considerado solamente en términos del presente, sino del futuro, por las complicaciones que acarrea.

Es frecuente que estos embarazos se presenten como una situación no deseada o no planificada, producto de una relación débil de pareja, lo que determina una actitud de rechazo y ocultamiento de su condición, por temor a la reacción del grupo familiar

El embarazo supone siempre una ruptura con su vida habitual y puede enfrentarlas a un matrimonio obligado, a un aborto, a una adopción o a sumirse en una mayor dependencia familiar.

La causa mas importante es la falta de educación sexual. Muchos adolescentes llegan a esa edad sin información sobre las funciones sexuales, la relación entre los sexos y cómo se previene un embarazo no deseado. Pero no solo es necesario información sino valores sobre sexo, la pareja... 



En los hogares no se adopta una actitud abierta y comprensiva con respecto al sexo. Muchos padres, dominados por mitos y temores, rehúsan la responsabilidad de formar a sus hijos en el tema del sexo, Los jóvenes buscan información en otras fuentes, sobre todo entre los amigos o en lecturas poco serias y nada orientadoras. La escuela y la familia hacen muy poco por la educación sexual de los niños y adolescentes. Se le suma la sobrevaloración del sexo que existe en la cultura actual. Las condiciones actuales favorecen las tempranas relaciones sexuales. Crecen rodeados de una cultura donde la televisión, el cine, la música, la publicidad y los lugares de encuentro y diversión se pueblan de mensajes en los cuales las relaciones sexuales son comunes, aceptadas y esperables. La información sobre los métodos anticonceptivos a los que pueden recurrir es escasa y muchas veces errónea. El creciente uso de alcohol y drogas desde edades cada vez mas tempranas también hace su aporte negativo. Los adolescentes, bajo los efectos de esas sustancias, están en peores condiciones para prevenir el embarazo.

* Drogas: Una de las conductas riesgosas más difundidas en la adolescencia es el consumo de alcohol y drogas, porque creen que es una marca distintiva de la adultez (Craig, 1997). La adolescencia se constituye actualmente en un factor de riesgo para el consumo de drogas, porque le permiten adquirir una identidad, establecer fuertes lazos de amistad, recursos para enfrentar situaciones estresantes.

* Tabaco: Después del alcohol la siguiente droga en importancia por número de consumidores es el tabaco: uno de cada tres escolares se declara fumador habitual. El tabaco es una de las drogas cuyo consumo está más extendido y que más problemas de salud causa. La edad media de inicio en el consumo de tabaco son los 14 años. Mayoritariamente el inicio se produce en el seno del grupo de amigos y se asocia a la percepción simbólica del tránsito a la edad adulta. Destaca el mayor consumo de tabaco durante el fin de semana. La pauta de consumo más generalizada entre las personas que fuman es el consumo diario y dependiente. Por ello, debemos considerar esta droga como una de las que con mayor frecuencia produce dependencia. El mayor consumo los fines de semana muestra la asociación entre tiempo de ocio y consumo de drogas, lo que indica la necesidad promover hábitos saludables en la ocupación del tiempo libre.

* Otras drogas: Muchos son los niños y jóvenes que en la actualidad prueban por primera vez la droga y muchos que lo usan diariamente. Este es un problema que afecta todas las clases sociales. El término droga se usa para nombrar a una serie de sustancias que producen alteraciones y deterioro físico y mental creando dependencia en los seres humanos.

La organización mundial de la salud (O.M.S.) define las drogas como:

«Una sustancia (natural o química) que, introducida en un organismo vivo por cualquier vía de administración (ingestión, inhalación, por vía intravenosa o intramuscular), es capaz de actuar sobre el cerebro y producir un cambio en las conductas de las personas debido a que modifica el estado psíquico (experimentación de nuevas sensaciones) y tiene capacidad para generar dependencia».

Existen muchos tipos de drogas pero las más comunes son el alcohol, tabaco, cocaína, marihuana, alucinógenos e inhalantes.

Las causas del consumo de drogas son entre otros:

- Bajo nivel de autoestima: La falta de valoración en si mismo produce una serie de problemas en el adolescente y puede conducir al consumo de drogas como una forma de escape y darse más valor.
- Presión de grupo: Por lo general el adolescente se identifica con un grupo de amigos, si él tiene autoestima baja pues se vera presionado a hacerlo.
- Curiosidad: Una característica propia de la adolescencia es la curiosidad por ello es muy importante la orientación de los peligros que ocasionan su uso.
- Problemas personales, familiares y sociales: Que pueden ser paulatinamente abordados en los espacios de comunicación y reflexión propuestos.

Cuando usamos una droga tenemos la expectativa de obtener unos efectos determinados. En el caso de los chicos y chicas adolescentes, las expectativas de efectos tendrán más importancia que los propios efectos. Entusiasmo, imaginación, modas, publicidad, culturas, reacciones adultas, etc. se mezclan para crear un complejo mundo de expectativas. El uso de una droga suele enmarcarse en una ritualización determinada, en un ambiente ya institucionalizado. Nada tiene que ver usar drogas para obtener un mejor rendimiento laboral con hacerlo para pasar mejor un rato de ocio. Usarlas en relación con un determinado malestar o enfermedad poco tiene que ver con su uso en los tiempos destinados a la búsqueda del placer. Los usos de drogas tienen que ver con el conjunto de contextos y necesidades en los que se desarrolla la vida de cada día de una persona.

Es razonable la preocupación de muchos padres y madres, los adolescentes, ocupa un lugar destacado el saber qué toman sus hijos cuando desaparecen por las noches de los fines de semana. La generalización y masificación de determinadas pautas de ocio juvenil: La concentración en el fin de semana, el predominio de la noche sobre el día, su asociación a determinados lugares, etc. La creación de diversas culturas juveniles, relacionadas con la diversión: La presión comercial hacia el consumo: El rechazo de determinadas drogas y determinadas formas de drogarse (el caso de la heroína), la atracción de otras, sometidas a modas.

En esa nueva realidad, los adolescentes y jóvenes de finales de los 90 construyen nuevas maneras de relacionarse con el alcohol, acceden a la cocaína, se divierten con diversas pastillas de la familia de las anfetaminas, formalizan un cierto uso de la cannabis.


Alcoholismo:

La droga mas consumida entre los escolares de 14 a 18 años es el alcohol.

Entre los 17 y los 18 años se producen un aumento de los bebedores habituales y un descenso de los esporádicos, lo que indica que es en estas edades en las que tiene lugar un fenómeno detectado en los últimos sondeos: Cada vez disminuye más el número de consumidores moderados y aumenta el número de jóvenes que o bien beben excesivamente o bien no beben en absoluto.

El fin de semana es el momento preferido entre los adolescentes para consumir alcohol. Los lugares más habituales son bares, pub y discotecas aunque con frecuencia tiene lugar en la calle. Se establece, pues, una asociación entre ocio y consumo de drogas. Las bebidas con mayor éxito entre los escolares son el vino (en forma de «calimocho»: Mezcla de coca-cola y vino) y la cerveza.

La disponibilidad (tanto económica como social) es un factor determinante en los consumos de drogas de los adolescentes.

El consumo de alcohol forma parte de la tradición cultural ya que cada país acepta y permite su uso en las relaciones sociales, ceremonias religiosas, festividades, trabajo o bien durante el tiempo de ocio de allí que radica la importancia de orientar sobre los peligros que ocasiona su uso a muy temprana edad. El alcoholismo es el consumo desordenado y en gran cantidad de las bebidas ya mencionadas. Gran parte de los adolescentes han tenido alguna experiencia con bebidas alcohólicas. La mayoría experimenta un poco y deja de usarlas, o las usa ocasionalmente sin tener problemas significativos. Algunos seguirán usándolas regularmente con varios niveles de problemas físicos, emocionales y sociales. Otros desarrollarán una dependencia y actuarán por años de manera destructiva hacia sí mismos y hacia otros.

Los adolescentes consumen alcohol por varias causas, como la simple curiosidad, para integrarse a un grupo de amigos, como un ritual que los convierte en adultos (igual que el tabaco), por admiración a algún líder que bebe y al que admiran; pero también beben por problemas con los padres, los novios o la escuela y por el efecto estimulante del alcohol que los desinhibe frente al sexo opuesto, aumenta su autoestima y hace que olviden sus problemas y su sentido de responsabilidad.

El consumo de alcohol en los adolescentes presenta tres etapas:

- Se consume únicamente para divertirse y ser parte del grupo durante los fines de semana.
- Su uso ocurre ya entre semana para producir sensaciones agradables y se manifiestan cambios de conducta como la disminución de comunicación con la familia, cambios en la manera de vestir, cambios de amigos, indiferencia, falta de sueño y de apetito, irritabilidad, depresión, cambios bruscos de humor...
- El adolescente pierde totalmente el control y se obsesiona con el alcohol. Hay peligro de que comience a utilizar otras drogas o presente desesperación, nerviosismo o temblores al dejar de tomarlo, dándose molestias físicas como la pérdida de peso y calambres.

La mayoría de los adolescentes nunca traspasan la primera etapa de consumo de alcohol, pero va a depender de su personalidad y su familia.

La dedicación de los jóvenes al estudio, al trabajo o a otras actividades, los problemas de inserción en la vida laboral, su dependencia de la familia de origen y el retraso en constituir la suya propia, la dificultad para lograr una independencia económica mínima, las barreras para acceder a una vivienda y otras circunstancias similares, constituyen un entramado de factores sociales y problemas que definen la situación de la juventud.

La juventud actual posee unos niveles educativos superiores a los de cualquier otra generación anterior, aunque ello supone la prolongación en el tiempo del periodo de formación. Pero la consecuencia inmediata es que también tardan más en incorporarse a un trabajo estable y suficientemente remunerado, sobre todo por la situación precaria del empleo. La precariedad del mercado de trabajo afecta también a los jóvenes. Todo ello está dando lugar a un aumento del paro ysu vida laboral se ve troncada y con ello sus perceptivas de futuro y su calidad de vida. Aparece una impotencia, falta de ilusión, mayor intensidad de conflictos familiares...


DELINCUENCIA JUVENIL

- DEFINICIÓN DE DELINCUENCIA

En las últimas décadas del siglo XX ha ido creciendo la preocupación por la delincuencia juvenil en muchos países. Las estadísticas reflejan este aumento del delito en general pero de toda esa masa de delitos, muchos son cometidos por niños adolescentes entre 15 y 21 años. La delincuencia se conoce como el fenómeno de delinquir o cometer actos fuera de los estatutos impuestos por la sociedad. ¿Qué es lo que hace que un joven delinca?. En el origen de la transgresión adolescente encontramos varios tipos de causas: Hay jóvenes que cometen hechos que la ley califica como delitos, generalmente hurtos y robos con violencia en las cosas, por actitudes de contraposición a su familia y a las reglas sociales; otros en cambio, responden a claros, aunque no siempre explícitos, mandatos familiares y de su medio social...

El mundo de la delincuencia y los delincuentes es oscuro. La información que se tiene suele basarse en imágenes sesgadas de los medios de comunicación o en mitos, prejuicios y desinformación. Cuando se piensa en una persona delincuente la imagen tópica es una persona marginada, mal vestida, quizás violenta... La palabra delincuencia deriva del concepto jurídico de delito, que esta referido no a una conducta, sino a un acto concreto y en relación a unas figuras legales. La etiqueta «delincuente» se suele colocar cuando la persona es descubierta por la Policía, antes no.

El término de «delincuencia juvenil» fue acuñado en Inglaterra desde el año de 1815. Delincuente sería quien comete un delito contemplado en un determinado código penal. Pero aunque nos basemos en cuestiones jurídicas, cada Estado está sujeto a su propio sistema jurídico. Por ejemplo, en Norteamérica es delincuente el adolescente que comete acciones penadas por la ley, que realiza conductas antisociales o marginales. Otros Estados sólo reflejan los que cometen un acto delictivo grave. Otros no incluyen las conductas marginales o indisciplinadas.

Otro matiz es que el derecho penal no piensa en primer lugar en el castigo sino en la corrección en un centro. Jurídicamente sólo se podría hablar de delincuencia juvenil si el menor se encuentra comprendido entre los 16 y los 18 años, período en que se le considera con una responsabilidad penal no total y es juzgado con ciertos atenuantes por la ley. Resultaría más correcto denominar «menores infractores» a los comprendidos por debajo de los 16 años, limite de la mayoría de edad penal.

Por delincuencia juvenil se designa a un conjunto de menores, definidos como tales por la ley, que cometen delitos o se comportan de una manera que la ley los asimila a la delincuencia propiamente dicha. Pero este concepto no debería tener en cuenta únicamente el hecho o la conducta, sino también la edad. Sería más correcto delimitar la delincuencia juvenil como una conducta que la sociedad rechaza porque viola las normas vigentes. La delincuencia es una modalidad de conducta inadaptada en la que hay un acto delictivo, con todas las características.

La O.M.S (1973) definió delincuencia como: «Cualquier sujeto cuyo comportamiento perjudica a otro individuo o a un grupo, rebasando los limites tolerados por los grupos sociales que presentan las normas y los valores de una sociedad en un momento de su desarrollo».

La delincuencia juvenil seria un subgrupo de jóvenes cuya conducta no se guía por unos cauces socialmente aceptados ni sigue la misma pauta de integración de la mayoría sino que por el contrario da lugar a un tipo de actividades que los sitúa en franca oposición con la legalidad.

No fue hasta principios del siglo pasado cuando se empieza a estudiar los aspectos de la delincuencia, adquiriendo así la Criminología la categoría de ciencia. Desde el campo de la Criminología, en el que se maneja el término delincuencia, cada vez se incluyen mas términos extrajuridicos. Torre Campo hace una definición: «Sujetos que observan una conducta antisocial tipificada en la ley como delito, que se encuentra en una etapa critica del desarrollo de su personalidad y que tienen deteriorada su capacidad de relación social, bien por carecer de elementos estructurales de ésta o por su concurso perturbador». Como se considera que esta definición abarca una población muy extensa algunos autores han tratado de diferenciar ciertos grupos. Así Castell y Carballo tipifican las conductas socialmente irregulares:

- Inadaptación social: Conducta desarrollada por las personas que se apartan de la norma, sin que necesariamente tengan que realizar ninguna acción que entre en conflicto con su entorno.
- Conducta desviada: Seria la expresión de la inadaptación a través de comportamientos que transgreden las normas sociales establecidas y que entrarían en conflicto con su entorno.
- Conducta delincuente: Seria la conducta desviada penalizada por la ley.

Evaluar la delincuencia presenta dificultades. La definición jurídica puede resultar insatisfactoria si se analiza la delincuencia como fenómeno social. El estudio sociológico de la delincuencia es un área compleja. Existen diferentes dificultades:

- La primera dificultad consiste en que el delito no es un concepto sociológico, sino también normativo. ¿Pero que es lo normal?.
- El mundo del delito enlaza con la moral y los valores, con las nociones sobre el bien y el mal.
- El delito suele ser un fenómeno oculto. Los datos sobre la realidad son parciales. Sólo los delitos denunciados son incluidos en las estadísticas oficiales y la magnitud de las denuncias varia según el delito y el año. Confundir la delincuencia en general de una población con la que se denuncia, trae consigo, un conocimiento insuficiente sobre la cantidad, origen y desarrollo de la criminalidad, que a su vez hace poco eficaz, cualquier medida social o penal para controlarla.
- La población reclusa constituye una pequeña parte de la población delincuente real, por lo que no representa todo el universo. Estamos sólo teniendo en cuenta un grupo incompleto, constituido por infractores, sancionados, amonestados, sin llegar a ser institucionalizados, pero que no son todos los delincuentes, faltaría la llamada delincuencia oculta.
- En general esta formada por los delincuentes más graves, por lo que no es representativa en cuanto a la conducta.
- Puede estar sobreproporcionada, en cuanto a individuos pertenecientes a determinados grupos sociales más vigilados o facilidad de captura. Muchas actuaciones legales y policiales parecen centrarse en un determinado grupo social.

Actualmente existen más jóvenes violentos que antes, pero menos delincuentes jóvenes. Aumentan los delitos con violencia a la vez que disminuyen los no violentos, y se observa la corta edad de los jóvenes que hacen uso de esa violencia.

Por una parte hay que diferenciar la delincuencia juvenil como un fenómeno diferente a la delincuencia adulta. Es una conducta que se produce en una etapa particular del desarrollo humano.

La delincuencia juvenil crece de forma alarmante. Desde el año 1992, el número de jóvenes menores de 18 años detenidos por las diferentes fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se incrementó en un 112 %, según los datos facilitados por la Guardia Civil y recogidos en el libro «Víctimas o verdugos, la delincuencia infantil y juvenil» de Maria Merida.

Los datos oficiales muestran también un mayor índice de delincuencia juvenil en las zonas urbanas, que son competencia del Cuerpo Nacional de Policía, que en las rurales, cuya responsabilidad corresponde a la Guardia Civil.

María Mérida, autora del libro y Javier Urra, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, coinciden en que el impacto de los últimos crímenes protagonizados por menores en los medios de comunicación han despertado una mayor sensibilidad en la opinión pública al respecto, pero se remiten a los datos oficiales para mostrar que los casos de crímenes cometidos por menores son en realidad muy pocos.

La entrada en vigor de la nueva ley de Responsabilidad Penal del Menor ha supuesto importantes modificaciones a la hora de abordar la delincuencia juvenil. Los menores de 14 años han quedado exentos de responsabilidad penal, por lo que no podrán ser castigados por cualquier delito que cometan. Los expertos que participan en el libro de María Mérida ponen de relieve el aumento de la violencia entre los jóvenes, al tiempo que insisten en que ningún niño es violento por sí mismo.

Antes de entrar en consideraciones sobre el fenómeno de la delincuencia juvenil es preciso aclarar tres conceptos: Conducta antisocial, trastorno de conducta y, por último, delincuencia.
    
Miryam Díez Zurutuza, en el material del curso de «Intervención Sanitaria, Psicosocial y Educativa con Menores en Dificultad Social» (VV.AA.: Intervención Sanitaria, Psicosocial y Educativa con Menores en Dificultad Social. Ed. Psicovital S.L. Valladolid. 1997) aporta tres definiciones bastante claras:

- Conducta antisocial es aquella que transgrede las reglas sociales y/o va en contra de las demás personas. Dicha conducta puede ser más o menos grave y puede aparecer en el desarrollo evolutivo normal de un niño.
- Trastorno de conducta es aquella conducta antisocial llevada a cabo en este caso por niños o adolescentes que presenta un deterioro en su funcionamiento diario (en la familia, en la escuela...). También se puede entender como los comportamientos no deseables que tanto los familiares como los amigos del menor son incapaces de controlar.
- Delincuencia es un término más relacionado con la justicia. Así, sería una conducta delictiva, por ejemplo, la ingesta de alcohol por debajo de la edad permitida por la ley. La delincuencia, por tanto, se relaciona con la conducta antisocial de forma directa, pero la primera implica el quebrantamiento de leyes. Podemos afirmar que, en términos generales, el delincuente juvenil es aquella persona que comete un delito (un hecho castigado por la ley) y que es menor de edad.

- FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DELINCUENCIA JUVENIL:

La delincuencia juvenil abunda en todas partes, sin distinción de núcleos sociales, no solo la marginalidad genera delincuencia.

Las actividades ilegales que desarrollan jóvenes, con una conducta social poco aceptadas y con pautas de integración distintas a la mayoría, no surgen repetidamente, sino que forman parte de un proceso gradual de socialización desviada que poco a poco se va agravando. Este proceso se manifiesta más agudamente en la adolescencia, cuando el joven está más capacitado para realizar acciones por cuenta propia.

La conducta antisocial o delictiva no tiene su origen en una causa o factor influyente aisladamente, sino que cada factor puede actuar como desencadenante con la ayuda de otros factores, se trataría de la interrelación de ellos. Son muchas las investigaciones en busca de los factores que causan la delincuencia y muchos también los intentos de clasificarlos en un grupo homogéneo. Las tesis iniciales que defendían una única causa dejaron paso a las alternativas multicausales.

Desde los inicios del estudio de las causas han surgido muchas teorías de búsqueda para explicar el por qué de la delincuencia juvenil desde diversos enfoques se trata de dar respuesta a este fenómeno tan complejo:

Factores biológicos:

Buscan el fundamento de la delincuencia en las propias características físicas del delincuente, al que se debía segregar y excluir de la sociedad. Estos factores atribuyen a la delincuencia a caracteres innatos del individuo, transmitidos por herencia o debido a alteraciones en sus estructuras genéticas o a otros elementos constitucionales, aunque no niegan que la influencia de los factores ambientales, concedan una importancia máxima a los aspectos biológicos.

- La teoría del atavismo de Lombroso (1876): Los factores hereditarios o genéticos, como determinantes de la conducta delincuente, llevaron a Lombroso, perteneciente a la antropología criminal, a realizar muchos estudios. Todo empezó con un examen postmorten de un delincuente que tenía malformaciones anatómicas propias de vertebrados inferiores (y no de vertebrados superiores como la raza humana). Así llegó a afirmar que los criminales tenían unas anormalidades físicas y psíquicas debido a su degeneración (atavismo). Para él el delincuente representaba una regresión a estados evolutivos anteriores, pudiendo ser reconocido por algunas anomalías como asimetría del rostro, dentición anormal... Su perspectiva era totalmente biológica pero no abandonó la influencia de factores ambientales como la educación o factores económicos.

- Sheldon: Mantenía la existencia de somatotipos y psicotipos (modelos corporales y psíquicos) cuyas combinaciones servían para clasificar a las personas deduciendo sus rasgos psicológicos.
- Jeffrey: Definió un modelo biosocial en el cual la conducta sería un reflejo de las variables genéticas y ambientales que afectan al individuo. Según él existía por lo tanto una preparación bioquímica en el cerebro que, al interaccionar con cierto ambiente, daba lugar a la conducta delictiva.

- Alteraciones cromosómicas: La principal alteración que se intentó asociar con la conducta delincuente fue la existencia de un cromosoma Y supernumerario (Sandberg, 1961). Años después Owen con más rigor metodológico encontró que podría existir tal relación pero que era muy infrecuente.

Estudios genéticos realizados con delincuentes para explicar las causas de sus trastornos de conducta, han proporcionado datos sobre ciertas alteraciones cromosomáticas detectadas en algunas personas. Es el caso de los síndromes de Ttuner (niñas o mujeres con carencia de un cromosoma X normal, por lo que representan una falta de desarrollo genital) y de Klinefeter (varones con dos cromosomas X frente a un Y), así como de otras alteraciones cromosomáticas sexuales que se pretende aparecen en la base de importantes problemas de inadaptación social.

Hace unos años se describió el síndrome XYY, que afectaba varones con fuertes tendencias criminales y dotadas de gran agresividad, lo que hacia de ellos individuos potenciales peligrosos.

- Estudio de gemelos: Se estudiaron niños separados desde su nacimiento de sus padres biológicos. Crowen concluye que la conducta antisocial se desarrolla frecuentemente si el niño adoptado viene de unos padres biológicos delincuentes. Mednick también estudioso del tema, concluyó con la misma afirmación.

- El sistema nervioso autónomo: Trasler defiende que el aprendizaje de conductas prosociales y la inhibición de la antisociales, se debe al sistema nervioso autónomo. Existiría una baja capacidad de respuesta del sistema nervioso autónomo a estímulos dolorosos y a la conducta antisocial.

- El sexo: Los estudios sobre la influencia del sexo en la conducta antisocial vienen del siglo pasado. De aquella también existían más hombres delincuentes que mujeres. También se puso de manifiesto que la intervención judicial y policial era distinta con las mujeres. Algunas posibles explicaciones que surgieron a lo largo de la historia serian:
- Formulaciones biológicas donde las diferencias se le atribuyen a las hormonas.
- Eysenck que lo explica con trazos de personalidad distintos.
- Morris afirmaba que en la mujer se mantienen comportamientos delictivos por problemas afectivos, mientras que en el hombre por problemas económicos.
- Ruiz diferencia a las niñas que tendrían que estar expuestas a factores más negativos que los niños para responder con conductas antisociales.

También encontramos algunos argumentos machista como:

- Anastasi: Resume que los valores culturales se superponen a los físicos y actuarían condicionando la personalidad y las pautas de conducta.
- Hirschi apunta que todos tenemos deseo de transgredir las normas pero el hombre más porque es el que establece más vínculos sociales, con lo que tendría más deseo de saltárselas.
- Hoffman Bustamante destaca la importancia del aprendizaje y como la mujer tiene un rol basado en la conformidad inhibiendo mejor los comportamientos antisociales.

Los varones cometen mayor número de delitos, más serios y con un estilo más agresivos. La mujer es menos activa en los comienzos de su carrera delictiva y mientras es adolescente es arrestada con menos probabilidad que el varón. Las diferencias entre los sexos parece acortarse a medida que pasan los años.

- Edad: La variable edad podría incluirse dentro de los factores tanto psicológicos como sociales pero ya que se considera que la adolescencia comienza a los 12- 13 años y éste corte es biológico, lo hemos incluido dentro de éstas.

Es el factor más asociado con delincuencia. Los datos de personas detenidas muestran que existe una carrera delictiva que empieza sobre los 14 años, crece verticalmente hasta alcanzar un pico máximo sobre los 20 y luego decae rápidamente. Los delitos de los jóvenes son más activos. En comparación con los adultos, los jóvenes llevan a cabo menos delitos serios, hieren menos gravemente, sus delitos se cometen más en grupo, están menos planeados, conjugan más la emoción, dejan menos beneficio económico y eligen sobre todo a la víctima. Las personas que cometen pocos delitos y leves en su vida tienden a hacerlo cuando son jóvenes.

La actividad de las personas que cometen delitos más serios decae con la edad. La juventud es una etapa de aventura y diversión donde se asumen riesgos. Los jóvenes desean gratificaciones más inmediatas que los adultos. El delito juvenil es mas detectable ya que tienen menos poder y habilidad.

La juventud tiende a cuestionar el orden adulto y posee menos inhibiciones para expresar su malestar cometiendo ciertos delitos. La juventud accede a una etapa de transición a la adultez donde todavía no entran en juego los controles institucionales del mundo laboral, la familia o el estatus social.

En estas edades de transición, cuando se debilita el control familiar, aparecen otros estímulos como los amigos, dinero, droga...

La influencia de las teorías no serviría para explicar las complejas causas que conducen a ciertos jóvenes a la delincuencia.



Factores psicológicos:

Los factores psicológicos se centra también en las características del individuo para explicar la delincuencia, pero lo hace estudiando su psique, sus características psicológicas.

- Inteligencia:

 Tradicionalmente la inteligencia se relacionó con la conducta antisocial. En las primeras épocas se estableció una relación entre la subnormalidad mental y la conducta antisocial. Posteriormente se sustituyó por las diferencias en el cociente intelectual (C.I) de los delincuentes y la población en general. Estos estudios surgieron por las escalas de Stanford-Binet y la de Weschler:

- La escala de inteligencia de Stanford-Binet: Fue desarrollada en 1910. Era la primera prueba publicada de inteligencia para proporcionar una instrucción organizada y detallada. Era el primer método administrado de calibrar inteligencia humana. La prueba es predominantemente verbal y se escala según la dificultad. Se utiliza para encontrar el coeficiente de la inteligencia de la persona.

- El test de inteligencia Wais: Wechsler Adults Intelligence Scale. Fue creada por David Wechsler en 1939.
El objetivo de la prueba es medir la inteligencia del adulto dentro de un enfoque global. Era entendida como concepto del coeficiente intelectual (C.I), de individuos entre 16 y 64 años de cualquier raza, nivel cultural, educación, orígenes socioeconómicos y culturales y nivel de lectura.

Pero surgieron muchas opiniones divergentes no pudiendo demostrar que estos estudios fuesen concluyentes:

- Se media el C.I de las personas privadas de libertad lo que indica ya un error en los resultados.
- En algunos estudios se utilizaba como indicador de inteligencia el fracaso escolar, entrando la polémica si es o no un indicador apropiado.
- Los test de inteligencia fueron también cuestionados porque no median en realidad inteligencia sino estatus socioeconómico.

Se planteó la asociación entre delito e inteligencia ya que las personas con inteligencia más baja tienden a ser más impulsivos y a buscar la gratificación inmediata. Delitos más impulsivos como homicidio o asalto se relacionaron con inteligencia baja. La inteligencia alta se relacionó con delitos más elaborados, ingeniosos y más provechosos.

- Personalidad:

Fue uno de los factores más estudiados en la ciencia criminológica. Una de las teorías mas importantes fue la de Eysenck. Para él existían unos trazos de personalidad condicionados genéticamente que influyen en la conducta. Destaca 3 variables continuas de personalidad:

- Extraversión- introversión.
- Neuroticismo- estabilidad emocional.
- Psicoticismo.

Los delincuentes tenderían a dar altas puntuaciones en las 3 variables.

Los introvertidos serían más susceptibles a condicionamiento aversivo, poco frecuente en la conducta de un delincuente. En cambio los que dan altas puntuaciones en extraversión están menos socializados, más propensos a realizar conductas inadaptadas y tienen una difícil condicionabilidad.

Los altos en neuroticismo tenderían a reincidir en actos asociales debido a la ansiedad que manifiestan. El neurotismo junto con la introversión aumentarían las conductas prosociales, mientras que con la extraversión, aumentaría la tendencia antisocial.

Altos valores en psicoticismo se asocia con la falta de sensibilidad hacia las emociones de las demás personas. El psicoticismo estaría muy asociado a conductas antisociales con baja emotividad y carencia de culpa.

A Eysenck se le criticó porque los resultados varían según la metodología y población elegida.

Fundamentada en la teoría de Eysenck, Zuckerman añadió otro parámetro más: Lla búsqueda de sensaciones. Se trataba de una tendencia propia de los extravertidos, ya que estaba relacionado con la necesidad de estimulación.

Factores sociales:

La presión del ambiente no se puede ignorar, ya que incide en todos. Nos vemos afectados por costumbres y formas de vida. Además, los comportamientos son aprendidos, no heredados, con lo que vamos recibiendo lo positivo y lo negativo del ambiente que nos rodea.

- El barrio y la vivienda:

El barrio como grupo homogéneo en el que se desenvuelve, condiciona sus relaciones, sus percepciones sociales e incluso el desarrollo de su personalidad, lo que más tarde se convertirán en actitudes. Shaw estudio la distribución geográfica de la delincuencia, concluyendo:

- La delincuencia aumenta desde el centro a la periferia de las ciudades.
- La delincuencia se localiza en las zonas industriales y comerciales de las ciudades.
- Son las características de la zona las que determinan la delincuencia.

Así se puede diferenciar, una barriada de clase media, donde proporcionaría una delincuencia de drogas o fugas y una barriada de clase baja, donde se da más el hurto, el robo o el ataque vandálico.

El delincuente suele pertenecer a un medio social y cultural diferente del medio donde realiza sus delitos.

- Desempleo:

El desempleo o los salarios bajos pueden hacer atractiva la opción de la delincuencia como forma de cubrir necesidades.

El factor trabajo influye por varias razones:

- Imposibilidad de encontrar un trabajo.
- Largos años de paro y desocupación.
- Trabajo prematuro debido a insuficiencias económicas.
- Trabajo falto de contenido o de interés donde no llegarán a promocionar.

Las carencias de expectativas de trabajo y la precariedad laboral deriva en distintas problemáticas como la delincuencia o la droga, salarios bajos, fuertes ritmos de trabajo... El paro también produce ocio y consecuencias negativas como el papel primordial que adquiere la calle, búsqueda de sensaciones para afrontar la monotonía, búsqueda de pandillas...

- Pobreza:

Es un factor que predispone en aquellos casos donde la familia tiene escasos medios económicos. El pobre carece de lo imprescindible para vivir, de ingresos que le permitan adquirir bienes mínimos para sustentarse y desarrollarse como persona. La pobreza es siempre una relación de inferioridad y dependencia respecto a otras clases sociales más favorecidas económicamente. Esta escasez de recursos económicos afecta no solo al individuo, que queda excluido de la posibilidad de educación, cultura..., sino también a sus familias que sufre las consecuencias de la falta de salud, vivienda...

- Actividades rutinarias:

Como indicadores del estilo de vida, un estudio tiene en cuenta el tiempo que pasa fuera de casa, las horas, el tipo de locales, o centros que frecuenta o el dinero que gasta. Los jóvenes delincuentes salen más con sus amigos, van en grupos más grandes, regresan más tarde a casa; sus amigos frecuentan poco su casa y gastan el dinero en discotecas y locales de máquinas recreativas.

Un estudio sostiene que los jóvenes que salen mas de 3 veces por semana doblan la posibilidad de incurrir conductas delictivas.

- Familia:

La influencia de la familia en el desarrollo del individuo es indiscutible, sobre todo durante la infancia y adolescencia. A la familia se le atribuye el papel socializador más importante y modulador en la integración del niño. La calidad de la relación y el clima afectivo dentro de la familia condiciona el posterior desarrollo emocional. Se justifica así la necesidad de un ambiente seguro que facilite la identificación de modelos, necesaria para su maduración personal y permita un buen ajuste a las circunstancias sociales. Parece necesario un clima adecuado para poder internalizar normas y valores, un modelo afectivo que permita el entrenamiento de reglas y educación. Mediante esta educación junto con la imitación, va adquiriendo su cultura, identificando valores, desarrollando hábitos, etc.

Los padres influyen en los hijos de varias maneras, fruto del aprendizaje en el que también influye el temperamento, inteligencia, adaptabilidad o actividades:

- Al crearles necesidades de aprobación por sus semejantes.
- Al ensañarles las consecuencias de sus actos .
- Al internalizarles una conciencia que frene algunos comportamientos.

La eficacia de la educación no es tanto una cuestión de permisividad o autoritarismo sino de la consistencia. Si el castigo se administra de forma aleatoria e inconsistente, o si las reglas están poco claras, el castigo pierde efectividad.

- Los padres ofrecen a sus hijos unos modelos de conducta, pero formulan un código de valores éticos y normas sociales distintos de los comportamientos que ellos van a imitar antes de seguir sus consejos.
- Los padres con menos nivel ocupacional, los frustrados o fracasos son los que mayor presión ejercen sobre sus hijos para que aspiren a grandes objetivos.
- Según sea el tipo de familia, así serán las pautas y normas que trasmitan a sus hijos.

El modelo familiar de los adolescentes antisociales reúne unas características que aumentarían el desajuste de su comportamiento.

Hanson habla de que las relaciones frías y conflictivas de los padres con los hijos son un predictor de conducta delictiva. González, por su parte, propone algunos modelos de familia, a las cuales les atribuye una relación con el desarrollo de conductas desviadas:

- Familias deficientes: Constitución incompleta, cuestiones económicas, falta de condiciones educativas, no dedican tiempo necesario a sus hijos, relaciones afectivas inadecuadas...
- Familias nocivas: Caracterizadas por patologías; pueden influir negativamente por abandono, embriaguez, vagabundeo.
- Sin familia: Buscará otro lugar donde apoyarse, como la banda para obtener lo que no recibe en su casa.

Otro estudio sostiene que los jóvenes que se sienten más cerca de la madre que del padre tienen tres veces más probabilidades de incurrir en conductas delictivas. El control paterno parece no afectar a los varones jóvenes, pero sí a las mujeres jóvenes. Cuando el control es bajo, la probabilidad de incurrir en un acto delictivo es cuatro veces más que cuando es alto.

Las investigaciones realizadas al respecto nos dicen que no se puede hablar de un tipo de disciplina que genere comportamiento delictivos. Pero el exceso de autoridad o la ausencia de la misma los posibilitan. El bajo control, la aplicación severa de disciplina o castigos severos inciden negativamente.

- Carencias afectivas:

Este factor es el más afectado y disminuido y por ello problemático; consecuencia de carencias afectivas, de apoyo emocional erróneo o insuficiente, de contraindicaciones educativas, ambivalencias, etc. Gran número de los delincuentes juveniles habituales se ven expuestos a relaciones familiares altamente conflictivas, originadas por la conducta patológica de unos padres con frecuentes trastornos de personalidad y sobre todo por unas malas relaciones madre-hijo durante el primer año de vida del niño. Esta falta de cariño y compresión puede traducirse en una fuerte hostilidad hacia los padres y posteriormente hacia la sociedad.

Será una afectividad reprimida o incontrolada, ya con predominio de insensibilidad afectiva, frialdad, escasa capacidad de conmoción, incapacidad de iniciativas, mínimo poder volitivo y ausencia de valores; o ya con trayectoria violenta, incontrolada, pasional, enorme conmoción anímica (hipersensibles y caracteriales). Aparecen con notable relevancia los traumas ocasionados por situaciones familiares, como divorcios, separaciones, ausencias prolongadas o habituales, sucesivos matrimonios, etc. Estas alteraciones son sin duda las que lesionan y marcan más profundamente.

El clima afectivo dentro de la familia constituye, pues, un soporte para el desarrollo personal del individuo.

Los primeros estudios sobre la influencia de deprivación fueron sobre los «hogares rotos». La ruptura familiar por separación, divorcio o muerte era una variable importante en el desarrollo de la conducta desviada. Hoy en día no se admite esta afirmación y destacan más las disputas entre padres. Nye señala en este sentido que existe una mayor incidencia de conductas antisociales entre hijos de parejas conflictivas. West y Farrington manifiestan también que una de las características de familias con hijos adolescentes es la falta da armonía entre los padres.
La familia es el único medio para satisfacer las necesidades básicas por eso, si falla, se encontrará en desequilibrio. Las relaciones que estos adolescentes mantienen con sus padres son muy difíciles. El diálogo con ellos también lo es. Muchos de los jóvenes delincuentes también han sufrido carencias afectivas por muerte de algún miembro, indiferencia, egoísmo...

- Abandono:

Muchos han estado solos en casa desde pequeños y por largos periodos de tiempo. Otros han estado largas y frecuentes temporadas al cuidado de otras personas familiares o vecinas.

- Patrones de relación:

En muchas teorías se le concede gran importancia a la figura de la madre para el desarrollo integral del individuo. Si las actitudes afectivas de la madre son positivas en todos los ámbitos se produce aumento de las satisfacciones para él, que le proporcionan mayor seguridad, comunicación estable y afectiva y un aumento de su autoestima. Si de alguna forma se manifiestan síntomas de afectividad ambivalentes hacia el niño, éstos son captados e interiorizados de manera emocional o cognitiva, quedando así determinada la inseguridad.

La figura del padre cobra importancia a lo largo del desarrollo infantil. En este sentido Cooper destaca esta figura como objeto de identificación necesaria para la internalización de valores culturales.

- Trabajo de la madre:

Según estudios realizados sobre el trabajo de las madres en relación con los hijos delincuentes, se puede decir que existe un mayor número de mujeres que están trabajando fuera de casa, no por el tipo de trabajo que realizan, sino por la dedicación, ya que apenas recibirían afecto de la madre y en consecuencia lo buscaría entre amigos o compañeros.

- Alcoholismo o conductas antisocial de los padres:

Existe un gran riesgo entre las conductas antisociales y las conductas posteriores de sus hijos, debido a la identificación. El riesgo aumenta si se producen las conductas en el periodo de crianza.

- Carencia educativa familiar:

La educación es un proceso que se produce en todo momento. Su desarrollo con éxito dependerá del modelo de relación y el clima afectivo.

Existe cierta relación entre el desinterés de la familia hacia el trabajo del niño y su participación en la delincuencia. La falta de interés y de vigilancia de los padres está en relación directa con la dedicación de sus hijos a la delincuencia.
- Padres severos: Caracterizados por castigos severos, sin razonamiento, rompen la estructura familiar haciendo imposible la convivencia, influyendo negativamente.
- Padres demasiados liberales: Derrumbarían por sí mismos el futuro familiar. Al ser demasiado flexibles, con ausencia de disciplina, influyen igualmente negativamente.

Una disciplina adecuada, una buena supervisión, cohesión familiar, una estructura familiar, un clima afectivo sirven de protección contra conductas negativas, consiguiendo que el adolescente internalice reglas, pautas culturales, aprenda y se adapte al medio...

- Escuela:

 La escuela actúa, junto con otros factores, favoreciendo la delincuencia. El niño con problemas tiende a recibir menor atención de los educadores, sufre estigma de su fracaso escolar, empieza a contactar con muchachos delincuentes y tiene la percepción de que la escuela no le enseña nada útil para su contexto cultural o para sus perspectivas de futuro. El fracaso escolar precoz constituyen entonces un factor de riesgo de conducta antisocial. La conducta antisocial predice el fracaso académico y el abandono en la escuela.

Un aprendizaje efectivo requiere una motivación adecuada de parte del que estudia. Aunque se disponga de altos niveles de inteligencia, pueden darse serios problemas de aprovechamiento escolar. El reconocimiento de las personas significativas que rodean al niño, la aceptación social y el logro de metas a corto plazo actúan como estímulos que invitan a seguir manteniendo el mismo nivel de esfuerzo.

Si falla la motivación, el estudio será una molestia para el niño y los problemas escolares no tardarán en aparecer. Los aspectos personales, familiares o de cualquier otro tipo pueden afectar negativamente a su desempeño escolar.

- Fracaso escolar: Se habla de fracaso escolar cuando el alumno teniendo un nivel intelectual normal (C.I. dentro de la media), su rendimiento está por debajo de lo esperado. Se puede hablar de dos tipos de fracaso escolar. Uno sería el primario, que se da cuando aparecen problemas de rendimiento desde los primeros años de escolarización. Suelen ser debidos a una insuficiente maduración del sistema nervioso. Su solución está en el tiempo y en una intervención adecuada.

El secundario se da cuando el rendimiento ha sido adecuado durante varios años y, de repente, decae. Normalmente, suele deberse a cambios del desarrollo (adolescencia,...) o problemas de tipo emocional (muerte de un amigo o familiar cercano, divorcio de los padres,...).

- Causas del fracaso escolar: Las diversas ciencias enfocan el tema desde distintas perspectivas :

- La Psicología: Recurre a la inteligencia del sujeto, a su motivación, etc. La motivación es la causa más frecuentemente invocada para explicar el bajo o alto rendimiento escolar. Atribuir el fracaso a la pereza o la vagancia por parte de los padres, resulta más aceptable que atribuirlo a la inteligencia, ya que ésta se considera, no del todo correctamente, como resultado directo de la herencia.

- La Sociología: Se fija en los factores sociales, la presión de la sociedad sobre los resultados académicos del alumno... Existe una gran influencia de la sociedad en el rendimiento escolar, es la sociedad la que define y delimita lo que es el éxito y el fracaso. La familia es también un elemento condicionante en las causas del fracaso escolar como círculo social más íntimo, por ser el ambiente donde se originan actitudes, hábitos y expectativas, tanto a través de la disciplina como de la imitación de los padres. Todo lo que pasa en casa repercute en el niño y en su rendimiento escolar. En el desarrollo de la personalidad del alumno toman como modelos a seguir a sus padres. Cualquier actitud puede conformar negativamente la personalidad del niño respecto al rendimiento escolar, una actitud negativa hacia su propio trabajo, hacia lo intelectual, hacia la cultura...etc. La edad de los padres también es un factor a tener en cuenta a la hora de tratar el fracaso escolar. Es mayor el número de casos de retraso escolar en los hijos nacidos de padres mayores, así como también en el caso de madres demasiado jóvenes.

- La Pedagogía: Presta mayor atención a la organización escolar, evaluación, interacción didáctica,... etc.

El fracaso escolar no es un problema unidimensional sino que está condicionado por múltiples factores, entre ellos el contexto social del alumno y el propio sistema educativo. Veamos las causas:

- Causas que dependen del niño:

a. Trastornos específicos del desarrollo:

- Dislexia: Dificultad para distinguir y memorizar letras o grupos de letras. Falta de orden, ritmo en su colocación, mala estructuración en la frase... Lo que se hace patente en la lectura y escritura.
- Disgrafia: Es un tipo de dislexia donde existe una inhabilidad para coordinar los músculos de la mano y el brazo para escribir de una manera legible. Es un trastorno específico de la escritura: El niño presenta un nivel de escritura significativamente inferior al esperado por su edad y curso escolar, y ello influye negativamente en sus aprendizajes escolares.
- Discalculia: Es la dificultad para el correcto aprendizaje de la aritmética. Suele aparecer asociado a la dislexia, la disgrafía y a trastornos de la atención. El problema más frecuente que se suele observar es la confusión de los números o invertirlos.
- Retraso psicomotriz: Un retraso en cualquiera de las áreas psicomotrices puede repercutir negativamente en el resultado de los aprendizajes escolares.

b. Trastornos del aprendizaje escolar:

- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: Suele ser más frecuente en niños que en niñas. El fracaso escolar suele ser una consecuencia, un problema generado por un trastorno del comportamiento. Los síntomas que aparecen con claridad son: Movimientos de manos, pies,...frecuentes, que denotan inquietud; dificultad por permanecer sentado, así como por esperar turno; dificultad por mantener la atención centrada en actividades, bien sean o no de juego- se distrae con facilidad ante cualquier estímulo-; responde precipitadamente, suele hablar en exceso; interrumpe actividades de otros, no escucha lo que se le dice; muestra dificultad en seguir las instrucciones que se le dan (pero no porque no las comprenda ni porque no quiera seguirlas); cambia con facilidad y frecuencia de actividad, sin acabar ninguna- suele perder objetos necesarios para la realización de las tareas, suele realizar actividades físicas peligrosas, sus trabajos escolares son descuidados y generalmente inacabados, pues trabaja de forma impulsiva y desorganizada.

c. Problemas aptitudinales y de rendimiento:

- Problemas de atención: La atención es un factor muy importante para que la información llegue hasta el cerebro y, posteriormente, quede retenida. La atención es selectiva, y no se puede prolongar indefinidamente. Es preferible mantenerla en un plazo corto de tiempo y volver sobre ella tras un período de descanso. Para superar las dificultades sobre la atención es conveniente: Dedicar al sueño un número de horas suficientes; cuidar la respiración, algo que suele pasar desapercibido, pero que es muy necesario para que el oxígeno llegue a la sangre con facilidad, contribuyendo así a disminuir el cansancio; una alimentación equilibrada y completa y no realizar tareas de estudio después de una comida abundante; motivar e interesar al niño para realizar la tarea propuesta; dejar, entre tarea y tarea, un tiempo de relajación y/o descarga...

- Problemas de memoria: Para que se ponga en marcha el mecanismo de la memoria, la persona se ha de proponer recordar la información recibida. A partir de aquí, seleccionará de entre la información, la relacionará con otros datos ya adquiridos y la integrará. Un ambiente relajado y tranquilo ayudará a «fijar» la información.

- Problemas de sobrecarga-sobreexcitación: Descansar poco, permanecer demasiado tiempo seguido frente a una misma tarea y realizar un exceso de actividades extraescolares constituyen un círculo vicioso que acaba repercutiendo negativamente en el éxito escolar del niño.

d. Otros:

- Fobias escolares donde se niegan a ir al colegio sin ningún motivo racional pero vivido con gran ansiedad y miedo.
- Rechazo escolar: Le interesa más pasar el día en la calle que asistir a clase, con lo que no existe una continuidad en la asistencia.
- Desinterés escolar: Alteraciones en la adaptación a la escuela.

- Causas externas al niño:

- La escuela también puede generar fracaso escolar prestando más atención a unos que a otros. Puede ser debido a:

- Métodos de enseñanza.
- Los docentes.
- Las motivaciones .
- Entorno sociocultural desfavorable.

Un estudio sostiene que una actitud negativa hacia la escuela dobla la posibilidad de cometer actos delictivos.

- Absentismo escolar: Es la falta injustificada de asistencia a clase por parte de algún alumno. Cuando esas faltas de asistencia se suceden de forma reiterada o se extienden por períodos de tiempo prolongados, el ritmo de aprendizaje del alumno se ve perjudicado.
La adolescencia es un momento crítico donde aumenta el porcentaje de absentismo. Suelen aparecer problemas de retraso escolar que, de no solucionarse rápidamente, pueden derivar en situaciones de abandono y de fracaso escolar.

Causas: Las causas y orígenes del problema puede ser resultado de diferentes factores. Aquellos estrictamente personales del alumno, como personalidad excesivamente rebelde, o un profundo desinterés por la educación, o debido a factores de tipo social o familiar...

- Motivaciones :

Lo que motiva a estos muchachos obedece a necesidades elementales, generalmente materiales, gratificantes, compensatorias o evasivas: Sus intereses individualistas, de alcance inmediato y sin proyección de futuro, su escala de aspiraciones, muy corta y muy baja. Su actitud frente a la vida se presenta unas veces escénica, esforzada y agresiva, con fondo negativo y destructivo, otras veces, asténica, pasiva y de no colaboración.

- Adaptación:

Es escasa, poco consistente, instintiva, semirracional; se manifiesta de forma variada y extrema desde la pasividad e indiferencia en unos, hasta la exaltación y enorgullecimiento en otros. En algunos se manifiesta también en las zonas intermedias de reflexión, culpabilidad, arrepentimiento. Esta capacidad de adaptación depende en general de cómo el individuo ha vivido las anteriores etapas evolutivas. Cuando el desarrollo de la personalidad ha sido normal y completo, sin traumas, el fenómeno delictivo puede resultar un simple incidente, un problema aislado y, una vez enfocado y controlado, el sujeto reemprenderá el curso normal de su vida. Por el contrario, cuando el desarrollo de la personalidad ha sido incompleto, problemático o no se ha dado, el fenómeno delictivo viene a incidir sobre tal inadaptación. Entonces el impacto es profundo y destructivo. El sujeto, debido a su característica inmadurez psíquica, no llega a comprenderse a sí mismo ni a los demás, queda desconectado de la situación y se torna incapaz de aclimatarse a los variados ambientes en que se le pretende integrar, aunque éstos ofrezcan recursos suficientes de adaptación. Así se explica la manifiesta dificultad de superación que muestran muchos jóvenes, aún situados en condiciones ideales de tratamiento educativo.

- Relaciones: Pandillas o bandas:

Los adolescentes tienden a juntarse en grupo de iguales pudiendo así analizar su realidad, disolver sus conflictos personales y avanzar en su socialización. Lo que se pretende con el grupo es cubrir necesidades afectivas. Dentro del grupo de iguales habría que destacar el lugar importante que ocupa la amistad juvenil, por lo que el joven encuentra en ella lo que no encuentra en su relación con adultos.

El grupo de pertenencia es el principal grupo de referencia. Entre jóvenes se siente comprendido por la problemática semejante. La adolescencia se suele considerar como un periodo de salida del ambiente familiar para formar parte de su grupo de iguales. Su autoestima va a depender de la valoración que manifieste su grupo, dependiendo emotivamente mas de éstos que de los propios adultos.

A diferencia de la edad adulta, muchos comportamientos juveniles suelen ser grupales. Sin el grupo difícilmente se pueden asimilar pautas que la sociedad exige que se asimilen, es entre iguales donde tiene lugar el proceso de interiorización de las normas.
    
El grupo altera los valores individuales, ayuda a neutralizar las sanciones negativas y proporciona incentivos de pertenencia al grupo. Las personas que se unen a un grupo que comete delitos están predispuestos (vulnerabilidad de la persona que incrementa la posibilidad de que desarrolle una conducta determinada ) a ser delincuentes.

Consumir alcohol u otras drogas y cometer actos de vandalismo son situaciones típicamente grupales porque tienen una recompensa colectiva adicional. Robar pequeñas sumas de dinero o vender droga son actos mas individuales. Así, el delincuente principiante tiende a serlo en grupo mientras que las carreras delictivas son más individuales.

Un estudio sostiene que los varones con amigos delincuentes tienen 8 veces más posibilidad de serlo también.


BANDAS DELINCUENTES JUVENILES:

El fruto de la mala socialización en la adolescencia es el fenómeno social de las bandas. Por banda se entiende un grupo primario, más o menos espontáneo, que tiene ciertas formas de organización y solidaridad ante el medio. Otros autores defienden más una forma natural de agregación juvenil en los sectores populares ya que en el interior de las bandas juveniles los sujetos comparten necesariamente una condición de clase. La banda es una forma de socialización paralela y/o alternativa a las tradicionales y es, también, una forma de agrupación solidaria entre pares y/o generaciones que cumple hacia dentro una función integradora y hacia fuera una función delimitadora (defensiva). La banda supone una especie de «hogar».

* Sus componentes:

Pertenecen en su mayoría a familias desunidas, guardan mal recuerdo de la escuela, tienen déficits afectivos, sociales, profesionales o escolares. La banda es una alternativa a la socialización normal. Antes de pertenecer a ella sus miembros ya eran inadaptados o «predelincuentes». Aunque no todos los inadaptados forman parte de una banda juvenil. No suelen tener muchos miembros y para admitir a uno nuevo es indispensable que sea de toda confianza para el grupo.

* Edad:

La edad oscila entre los 15 y los 20 años. El punto culminante habría que situarlo entre los 15 y los 17 años. En los últimos años se está adelantando la edad de inicio.

La banda inicia su aparición en la edad escolar y se consolida entre los menores adolescentes, ya que es un fenómeno típico de la adolescencia. Los miembros que tienen una edad mayor que la media del grupo, normalmente asumen el papel de agente de socialización debido a su mayor experiencia.

Cuando son sorprendidos por la policía los mayores huyen, ya que irían a la cárcel, mientras que los más pequeños evitan que los mayores sean retenidos, quedándose en el lugar de los hechos, pues al ser menores de edad penal no irían a la cárcel. También los pequeños se quedan vigilando mientras los mayores están robando y, de esta forma, van aprendiendo las técnicas.

* Formación:

Sobre un grupo de amigos o compañeros, que sería la pandilla, destaca un pequeño grupo con problemas similares, nivel de instrucción parecido y categoría socioprofesional homogéneo, que empiezan a intimar y a tener sus propias actuaciones y experiencias independientemente de la pandilla. Los futuros miembros se agrupan generalmente por razones fortuitas, aunque no es suficiente un encuentro para formar parte de la banda. Estos encuentros suelen ser el ambiente de diversión, movimientos juveniles, en ratos de ocio en parques, campos,...

* Organización:

- Sede: Indispensable para la composición de la banda. Un lugar donde acudir en cualquier momento, a cualquier hora del día, donde no puede intervenir ningún adulto.
- Líder: El líder tiene una gran capacidad de pensar ante las crisis, gran rapidez de acción y de juicios. Conduce fácilmente a la banda, sus deseos son normas de conducta y todos intentan cuidarle y protegerle.
- Miembro: El menor inadaptado será el futuro miembro de la banda. Con esto no se quiere decir que todo menor inadaptado pertenezca a una banda, ya que la mayoría no pasará de grupos ocasionales.

* Actos:

No van dirigidos contra nadie en concreto, cualquiera puede ser su víctima. No hay planificación ni se tienen en cuenta las consecuencias.        

Cualquier acontecimiento externo pone acción a la espontaneidad. Al principio se requiere un hecho que los ponga en marcha pero poco a poco se van habituando a los sucesos ilegales. Realizan un considerable número de delitos no incluidos dentro del código penal, aunque el robo y el hurto también están entre sus preferencias.

* Características:

- Fidelidad de sus miembros.
- Clara conciencia de grupo.
- Mutuamente se estimulan a la acción.
- Aisladamente no realizarían ningún hecho.
- El poder de la banda reside en su coherencia interna.
- Los actos delictivos son una circunstancia accidental.
- Bajo índice de tolerancia a la frustración.
- Alto nivel de agresividad.

* Otros agrupamientos:

- Pandilla: Grupo de amigos o compañeros que aparece en la niñez y continua en la adolescencia.

- Grupo ocasional: Reunión temporal sin organización ni coherencia. Mantienen todavía dependencia con su familia (a pesar de alguna fuga ocasional, o llegar tarde a casa), y con su entorno social, teniendo cada uno de ellos sus propios amigos al margen del grupo ocasional.
Sus componentes no suelen ser siempre los mismos.
Se reúnen de forma esporádica y accidental y cuando lo hacen es para delinquir.
Tienen conciencia de pertenecer a una familia mientras que los de la banda pertenecen al grupo y su convivencia es casi permanente.

- Grupo criminal: Tienen una organización, coherencia, liderazgo y estructura similar a la banda pero se diferencia de ésta, porque el grupo criminal vive para la delincuencia.
Los miembros son profesionales de la delincuencia mientras que la banda actúa por impulsos y sin premeditación, sirve como hogar para menores que se sienten rechazados por sus ambientes.
Al identificarse con el grupo adoptan una serie de conductas muy particulares caracterizadas por un desprecio a los valores socialmente admitidos, gestos displicentes, alardes de aburrimiento, un tipo de vestimenta, un léxico también peculiar, tatuajes, aretes, armas, una característica ambivalencia a nivel sexual, pueden proyectar agresividad sumada a una indefinición sexual...

EL ALCOHOL Y LAS DROGAS:

Los adolescentes pueden estar relacionados en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante la adolescencia. Con frecuencia no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas después. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas, o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia peligrosa y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.

La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. El uso del alcohol y las otras drogas es por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para sentir la pertenencia a un grupo.

Los adolescentes que corren mayor riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas presentan una serie de características:

- Un historial familiar de abuso de substancias.
- Tendencia a la depresión.
- Poca o nula autoestima.
- Falta de límites por parte de los padres y otros adultos desde la niñez.

El uso de las drogas ilegales continua en aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. La edad promedio del que usa marihuana por vez primera es a los 14 años, y el uso del alcohol puede comenzar antes de los 12. El uso de las drogas está asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del abuso más tarde en la vida, el fracaso escolar, el riesgo de accidentes, violencia, relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio.

EXPLICACIÓN DE LA VIOLENCIA JUVENIL:

Muchos han sido los intentos de dar una explicación a la delincuencia y muchas también las teorías y planteamientos. Además de las explicaciones de las teorías biológicas antes mencionadas destacan:

- PSICOANALISIS: Las teorías psicoanalíticas sobre las conductas delictivas suponen una fuente de explicación desde un punto de vista psicológico. Desde esta teoría la compresión del delito se enfoca sobre la personalidad. Las principales causas serían la reacción frente la angustia, signo de debilidad, descarga de tensión interior, para compensar los sentimientos de tristeza, soledad o fracaso en la edad adolescente, búsqueda de placer, etc.

- HIPOTESIS AGRESIÓN-FRUSTRACIÓN: Pollarol: Se entiende por frustración la condición que surge cuando la obtención de las metas es bloqueada. La agresión es la acción cuyo fin es hacer daño a algún organismo. La forma de relación que existe es que la frustración conduce a una u otra forma de agresión. La frustración sería pues un estimulo para la agresión. Berkowitz modifica la hipótesis y afirma que tienen que darse una serie de condiciones o señales ambientales apropiadas para la agresión. La frustración genera en la persona un estado de activación emocional, la ira, que produce una disposición interna para la conducta agresiva. Esta disposición sólo tendrá lugar si la en la situación existen señales estimulantes (objetos o personas) que poseen un significado agresivo.

- DENKER explicaría la violencia a partir de la frustración. Aquí se entiende por frustración el estado de decepción creado emocionalmente cuando alguien espera realizar su deseo y se ve impedido a hacerlo. Cuando no se logra realizar el deseo puede elaborar su frustración de formas diversas, unas veces caerá en un estado de tristeza pero en otros reaccionará agrediendo a otros. Es esta frustración sería la que genera angustia y el joven respondería con la violencia. En su modelo secuencial de la conducta desviada utiliza el concepto de carrera desviada, subdividiéndola en cuatro etapas: La comisión del ilícito; el desarrollo de intereses y motivos desviados; la percepción social de la desviación; la inserción en un grupo desviado organizado. Sería en la tercer etapa -«la percepción social de la desviación»-, donde se encuentra la respuesta acerca del estigma como perpetuador de la «conducta desviada». Cuando se encuentra al individuo infractor de la ley penal, se le atribuye la cualidad de delincuente, se espera que actúe como tal, desarrollando conductas indeseables para el colectivo social.

- CONDUCTISMO: Las conductas delictivas tendrían su origen en el desarrollo del aprendizaje. Las deficiencias en el proceso de socialización se consideran básicas en el desarrollo de conductas delictivas. El individuo adquiere patrones delictivos de conducta ya sea por experiencia directa o por observación de modelos delictivos.

BANDURA no cree que la frustración explique la violencia. Él lo explicaría por el aprendizaje social, donde la violencia se aprende. La observación de los beneficios derivados de una acción agresiva sería lo que refuerza el aprendizaje de las formas violentas. La violencia sería el resultado de una serie de conductas aprendidas y de las que se derivan consecuencias positivas para quien las protagoniza. La teoría del aprendizaje social sostiene que las personas aprenden a delinquir siguiendo los modelos de la familia y del entorno.

- LAS TEORIAS ECOLÓGICAS desarrolladas principalmente por LA ESCUELA DE CHICAGO es una de las primeras que estudió la violencia juvenil. Está interesada en el proceso de urbanización y la forma cómo se expande la ciudad. Constatan el hecho de que las grandes urbes industriales son el marco propicio para la delincuencia. Su aportación al estudio de la delincuencia es en cuanto al fenómeno de la zona de transición. Los rasgos culturales serían los que mayor influyen la violencia juvenil:

- La búsqueda de una identidad propia y diferenciada respecto a las generaciones anteriores.
- Cuestionamiento de las ideas, valores y normas de la sociedad adulta. Los jóvenes tienen capacidad para crear ideas renovadoras.
- Los medios de comunicación son fuentes transmisoras de violencia.

- EL INTERACCIONISMO SIMBÓLICO deriva de la Escuela de Chicago: Sostienen que lo que une a las personas y hace posible la sociedad es que comparten significados acerca de las situaciones, las instituciones y otras personas. Concibe al individuo como activo frente a la sociedad de la que es parte. La comunicación es un elemento central de la interacción individuo-sociedad, valiéndose de los símbolos como el lenguaje para interpretarla. Cada persona asigna significados sobre quién es, lo que hace y quiénes son los demás. La desviación se crea socialmente cuando se definen ciertos comportamientos como desviados o a ciertos grupos o individuos como desviados. Los interaccionistas demuestran que no se puede entender la delincuencia sólo mirando al delincuente o a las reglas sociales ya que también hay que tener en cuenta que las reglas son contingentes a un lugar, a un tiempo y a unas circunstancias. Esta es una teoría de la «significación», conforme a la que los seres humanos buscan cosas según el significado que tienen para ellos, en medio de constante interacción social.

- LA TEORIA DE LA ANOMIA: Anomia seria el desajuste que existe entre la realidad en la que viven estos jóvenes y los valores en los que son socializados. La realidad abarca los modos de vivir a partir de los cuales se construye una visión de futuro. La anomia juvenil surge por el fracaso en la socialización. Estas experiencias generan insatisfacción:

- Porque sus condiciones de vida y expectativas de futuro no permiten satisfacer las necesidades básicas: Las necesidades frustradas se deben a la necesidad de autoestima y seguridad. Cuando no se cuentan con los recursos necesarios para conseguir lo que nos ofertan o cuando existe una gran desorganización en los grupos de socialización primarios se produce la frustración.

- Porque las normas y valores de los que socializan se contradicen con la satisfacción de las necesidades.

La combinación de emociones vinculadas a la frustración de necesidades básicas, desemboca en comportamientos agresivos. Los jóvenes cristalizan sus actitudes y comportamientos en la distinción entre quienes son los nuestros y quienes son los otros.

- MERTON: En la teoría del éxito económico se hipotetiza que los jóvenes de sectores urbanos marginales se encuentran en una mayor probabilidad de cometer actos delictivos para obtener un mayor prestigio social ya que el acceso a la estructura de oportunidades se ve limitado para ellos. Esta teoría explicaría sólo el por qué un mayor número de arrestados pertenecen a estratos sociales mas pobres. El concepto de anomia es desarrollado por Merton en su teoría del comportamiento desviado, teorizando acerca de las normas y valores sociales, y contraponiéndolos a los medios socialmente admitidos de que el individuo puede asirse para alcanzar las metas sociales. En la teoría del comportamiento desviado se defiende que se obstaculizan las expectativas de las personas y se produce la caída de las normas produciendo que los sujetos busquen metas fuera de lo socialmente permitido.

Desde lo social se estimula u obstaculizan las expectativas de las personas, dadas las dificultades para concretar estas expectativas, se produce la caída de las normas, produciendo que muchos sujetos busquen concretar sus metas fuera de lo socialmente permitido. La anomia es entonces «el quiebre de la estructura cultural, que se produce por una asimetría entre las normas y objetivos culturales y las capacidades de las personas para actuar de acuerdo a aquellas y alcanzar sus objetivos. En esa ruptura esta para Merton, la causa de las conductas desviadas».

Entre 1930 y 1950 se desarrolló el funcionalismo con DURKHEIM que utiliza la delincuencia para ilustrar su funcionalidad. El crimen es normal. Su principal preocupación es la cohesión social. El sistema social tiene necesidades y la desviación seria producto de una mala integración del sistema. Durkheim defendió la teoría de la anomia. Cuando una serie de personas se reúne formando un grupo, existe entre ellos un conjunto de acuerdo explícitos e implícitos en la forma del desarrollo del mismo. Estos acuerdos están vinculados a lo que es deseable hacer o esperar de los demás y a lo que no lo es. No es importante la extensión del grupo sino el cumplimiento de los deberes asumidos para con los demás miembros. El concepto de anomia es concebido por Durkheim está relacionado a un estado de desintegración que dificulta la comunicación de las personas miembros de un proyecto común, siendo la anomia lo contrario de la solidaridad orgánica, concepto central que el autor plantea para explicar la sociedad.

- SUTHERLAND: La teoría de la asociación diferencial es expuesta por el sociólogo norteamericano Edwin Sutherland a mediados del siglo XX. Plantea la asociación de «personas que están más alejadas del cumplimiento de la norma, y que tienden a identificarse valorando positivamente su incumplimiento». El estudio realizado por el sociólogo norteamericano toma como objeto a los empresarios de grandes corporaciones, y construye un concepto de delito distinto a la tipificación penal,  tomando como elemento clave que la conducta sea socialmente dañosas. Sutherland deduce que «el comportamiento y los valores se aprenden en el curso de la vida social y se expresan en sistemas de trabajo, ideas y modos de relación comunes». La delincuencia se aprende en grupos primarios y por asociación diferencial, siendo reforzados conductas delictivas mediante la percepción positiva de quien la realiza y de su grupo. Explicaría la delincuencia urbana desde el aprendizaje que se obtiene al participar en estos grupos. «El comportamiento y los valores se aprenden en el curso de la vida social y se expresan en el sistema de trabajo, ideas y modos de relación comunes». Esta asociación incide en los sujetos asociados a violar la ley produciendo un acercamiento a los sujetos que ven esa transgresión como positiva. La teoría de la asociación diferencial expone que los jóvenes tendrán más posibilidades de delinquir si en su infancia han asimilado conductas antisociales que tienen lugar en su entorno.

- LAS TEORÍAS CULTURALES O SUBCULTURALES: Son el intento de explicar la delincuencia juvenil sobre la base de la adhesión a patrones culturales. La delincuencia deja de ser un problema para sus protagonistas para ser una solución, tomando la delincuencia como un modo de vida. La banda pasa a tomar valores de la sociedad y a conseguir el éxito que se les niega fuera de ella. Existirían sectores de la sociedad que por sus características tienden a agruparse, generando un conjunto de valores y normas propias del grupo, teniendo una relación con pautas y normas de la cultura dominante. Existen algunos sectores de la sociedad que por sus características tienden a agruparse, generando un conjunto de valores y normas propios del grupo, y teniendo una relación dual con las pautas y normas de la cultura dominante, ya que por un lado se contrapone y por otro tiene coincidencias. El sociólogo Stanley Cohen, uno de los principales exponentes de esta teoría, estudiaría grupos de delincuentes juveniles. Identificó valores y creencias que proporcionan cohesión al grupo, valores diferentes a los dominantes. Refuta la teoría de la anomia ya que los grupos marginales no carecen de normas sino que tienen las suyas propias. El pertenecer a cierta clase social determina un sistema de valores más o menos próximos a la delincuencia.

Para ellos existirían tres tipos de cultura delincuente: Bandas delincuentes utilitaristas, bandas violentas y bandas para el consumo de drogas. Una u otra dependerá de que existan canales de reclutamiento para la delincuencia adulta.

Algunos autores critican esta teoría, como Matza, que según él predicen en exceso la delincuencia. Para él la delincuencia resultaría atractiva para los jóvenes porque exagera su emoción, los valores masculinos y su carácter distinto a la rutina. La teoría de la asociación diferencial expone que los jóvenes tendrán más posibilidades de delinquir si en su infancia han asimilado conductas antisociales que tienen lugar en su entorno.

Una variante de estas teorías es la TEORÍA DEL CONFLICTO ENTRE CULTURAS. Se basa en que el choque de normas de conducta explicaría la delincuencia. Si dos grupos tienen valores contrapuestos, sus miembros tendrán pautas de conducta contrapuestas.

Distinguen entre 6 polaridades:

- Tensión entre obedecer o saltarse la ley.
- Masculinidad frente a pasividad.
- Suerte frente a mala suerte.
- Independencia frente dependencia.


TIPOS DE DELINCUENCIA:

Entre adolescentes no podemos considerar la existencia de un solo tipo de delincuente, ya que se observan entre ellos diferentes modos de comportamiento y actos de distinta gravedad. En algunos jóvenes, la delincuencia es algo transitoria, utilizado para llamar la atención a falta de autodominio, mientras que para otros se convierte en norma de vida. Cuanto más joven sea el delincuente, más probabilidades habrá de que reincida, y los reincidentes, a su vez, son quienes tienen más probabilidades de convertirse en delincuentes adultos.

* J. FUNES en su libro «Delincuencia infantil y juvenil» (Ed. Paidós, 1984) distingue distintos tipos de delincuencia:

* Delincuente activo:
- Suele tener entre 15 y 20 años.
- Cometen actos delictivos de cierta importancia.
- Suelen haber estado ante la justicia.
- Debido a su relación con lugares penitenciarios se considera que han adquirido unos hábitos de conducta arraigada.
- Se ven atrapados en un círculo vicioso que les dificulta volver a la normalidad.

* Disocial paraviolento:
- Entre 14 y 17 años: Preadolescentes.     
- Actitud violenta hacia los demás.
- Se agrupan en pandillas o bandas.

*  Adolescente marginal:
- Es un grupo que socialmente ha fracasado en la adquisición de pautas de comportamiento socialmente adaptables.
- Son producto de la crisis de los barrios.

- Otra posible clasificación sería:

* VIOLENCIA INTERPERSONAL: Comprende delitos como lesiones o violaciones.
No suceden entre extraños sino entre personas que ya conocen. Carecen de antecedentes delictivos previos. No se ven a sí mismos como delincuentes. Da lugar a reacciones sociales en contra. Necesita poco apoyo del grupo.

* DELINCUENCIA OCASIONAL CONTRA LA PROPIEDAD: Son pequeñas formas de delincuencia oportunista como robo de radios, robos en tiendas, pintadas... Aprovecha la situación en la que «se lo ponen fácil». No forman parte de un modo de vida sino más bien de una forma de expresión, diversión, búsqueda de emociones. No se perciben como delincuentes. Comparten los valores sociales dominantes. La reacción social es de preocupación ya que es el tipo mas frecuente de delito.

* DELINCUENCIA COMÚN: Delitos como compra-venta de objetos robados, robo en comercios, pisos... Fenómeno típicamente urbano. Suelen desarrollar una carrera delictiva especializada con la idea de sacar de ella uno ingresos. Se trata de delitos planificados y en colaboración con otras personas.

* DELITO SIN VÍCTIMA: Delitos de orden público o contra la moral pública, como conductas desordenadas o vagabundeo. No existe una víctima propiamente dicha. Tampoco se ven a ellos mismos como delincuentes. Pocos casos llegan al arresto. Suelen aparecer culturas que sirven de soporte social a estos comportamientos.

* DELINCUENCIA OCUPACIONAL: Se suele llamar delincuencia de cuello blanco. Son casos de fraude o evasión fiscal. Usan su profesión para alcanzar de forma ilegitima determinados intereses. Complicado de detectar. No sienten delincuentes.

* DELINCUENCIA PROFESIONAL: Es el delito convertido en profesión, tales como carteristas, timadores o estafadores callejeros. Trabajan solos aunque puntualmente se asocian con otros.

(Marshall B. Clinard y Richard Quinney: Criminal Behavior Systems: A Typology).



Callarizo y Mckoy hicieron también una clasificación de la delincuencia juvenil:

* Delincuente sociópata:
- Deficiencia en el proceso de socialización.
- Carece de sentimientos de culpa.
- Impulsividad y tendencia a la rebelión.
- Egocentrismo.
- Incapacidad de posponer actividades agradables.

* Delincuente subcultural:
- Los valores de su subcultura entran en conflicto con los de la sociedad.
- Frecuenta malas compañía.
- Se dedica a actividades de pandilla.
- No tiene trastornos emocionales.
- Puede tener sentimientos de culpa.

* Delincuente neurótico:
- Conductas agresivas derivados de trastornos de personalidad.
- Suelen actuar en solitario.
- Suelen ser de clase media.

Conducta antisocial:

«Comportamientos repetitivos y persistentes de la conducta agresiva o no agresiva que viola los derechos de los demás, las reglas o normas sociales apropiadas».

Existen 4 tipos de trastornos de conducta:

En las conductas antisociales no se respetan los derechos de los demás ni las normas sociales. Suele aparecer en el transcurso del desarrollo biológico pero si persisten en el tiempo quedará determinada la conducta como problemática. Tras este comportamiento suele existir una baja autoestima, una lucha por autoafirmarse y/o la expresión de un exceso de angustia o tensión que no encuentra otra vía de escape más que la violencia. Para unos la agresión es una forma de dominar a su grupo pero para otros puede ser debido a la imitación de lo que ha visto o vivido.

Conducta subsocializado, agresivo:

- Patrón repetitivo y persistente de conducta agresiva que viola lo derechos elementales de los demás, y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:

- Violencia física contra personas o bienes (no con la finalidad de defenderse o de defender a otros), del tipo del vandalismo, la violación, el allanamiento de morada, el asalto o la provocación de incendios.
- Robos fuera de casa, con enfrentamiento a las víctimas.
- Incapacidad para establecer un grado normal de afecto, empatía o vínculo con los demás, como lo demuestran la existencia de no más de uno de los siguientes indicadores de vinculación social:
-Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
- Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
- Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o está en dificultades).
- Evita acusar o delatar a sus compañeros.
- Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.

- El sujeto debe ser menor de 18 años.

Conducta subsocializado, no agresivo:

- Patrón repetitivo y persistente de conducta no agresiva, que viola los derechos elementales de los demás o las reglas sociales correspondientes al grupo de la misma edad y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
- Violaciones crónicas de una serie de reglas importantes (razonables y apropiadas a la edad del niño), tanto en casa como en el colegio (como abuso de sustancias tóxicas o repetidas ausencias de la escuela, con vagabundeo y comisión de delitos).
- Repetidas fugas de casa pasando la noche fuera.
- Mentiras serias y repetidas dentro y fuera de casa.
- Robo sin enfretamientos con la víctima.

- Incapacidad para establecer un grado normal de afecto, empatía o vínculos con los demás, como lo demuestran la existencia de no más de uno de los siguientes indicadores de vinculación social:
- Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
- Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
- Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o está en dificultades).
- Evita acusar o delatar a sus compañeros.
- Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.

-El sujeto debe ser menor de 18 años.

Conducta socializado, agresivo:

- Patrón repetitivo y persistente de conducta agresiva que viola lo derechos elementales de los demás, y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
- Violencia física contra personas o bienes (no con la finalidad de defenderse o de defender a otros), del tipo del vandalismo, la violación, el allanamiento de morada, el asalto o la provocación de incendios.
- Robos fuera de casa, con enfrentamiento a las víctimas.

- Prueba de vinculo sociales con los demás, como lo indicarían al menos dos de los siguientes patrones de conducta:
- Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
- Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
- Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no solo cuando se le presiona o está en dificultades).
- Evita acusar o delatar a sus compañeros.
- Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.

-El sujeto debe ser menor de 18 años.

Conducta socializado, no agresivo:

- Patrón repetitivo y persistente de conducta no agresiva, que viola los derechos elementales de los demás o las reglas sociales correspondientes al grupo de la misma edad y que se manifiesta por alguna de las siguientes características:
- Violaciones crónicas de una serie de reglas importantes (razonables y apropiadas a la edad del niño), tanto en casa como en el colegio (como abuso de sustancias tóxicas o repetidas ausencias de la escuela, con vagabundeo y comisión de delitos).
- Repetidas fugas de casa pasando la noche fuera.
- Mentiras serias y repetidas dentro y fuera de casa.
- Robo sin confrontación de la víctima.

- Prueba de vinculo sociales con los demás, como lo indicarían al menos dos de los siguientes patrones de conducta:
- Tiene uno o más camaradas que le han durado más de seis meses.
- Se preocupa de los demás aunque no sea probable una ventaja inmediata.
- Parece sentir culpa o remordimiento cuando hay motivos para ello (no sólo cuando se le presiona o está en dificultades).
- Evita acusar o delatar a sus compañeros.
- Se preocupa por el bienestar de sus amigos y compañeros.

- El sujeto debe ser menor de 18 años.


TRATAMIENTO:

Los problemas de conducta requieren de un diagnóstico muy cuidadoso ya que se pueden deber a una o varias causas entremezcladas. Conocer el origen y trabajar con todos los posibles factores influyentes es fundamental. Así por ejemplo si existen causas en la dinámica familiar que estén dando origen a la conducta agresiva requieren una participación de la familia en el tratamiento  del niño.

En otras ocasiones puede deberse a dificultades de aprendizaje que estén enmascarados por problemas de conducta, de ahí que la valoración inicial y el diseño de una estrategia de tratamiento adecuada se vuelve fundamental ya que se corre el riesgo que el problema se perpetúe con la etiquetas que se les ponen a los niños con este tipo de problemáticas.

En 1923 ya Schneider, clasificó las «personalidades psicopáticas» (hoy trastornos de la personalidad) donde destacaba el trastorno antisocial:

- Los sujetos presentan un patrón de conducta irresponsable y antisocial, comienza en la infancia o adolescencia y puede continuar en la edad adulta.
- En la infancia los signos típicos son: Mentiras, robos, ociosidad, vandalismo, peleas, huidas del hogar y crueldad física.
- De adulto se acentúan estos problemas, conduciéndola al fracaso frente a las obligaciones económicas e incapacidad para mantener su actividad laboral.
- Estos individuos no consiguen incorporar las normas sociales, más bien realizan actos antisociales, como destrucción de la propiedad, agresividad, robos y conductas ilegales, lo que les conduce a la detención.
- Son irritables, agresivos y se encuentran continuamente en peleas físicas incluyendo al cónyuge o a sus hijos. En este trastorno es típica la promiscuidad sexual (no mantiene una relación monogámica durante más de un año). Carecen de remordimientos sobre los efectos de su conducta sobre los demás, incluso llegan a justificarla.


EL DSM-IV:

El DSM-IV (Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales editado por la American Psychiatric Association) también clasifica los trastornos que se pueden producir en el inicio de la infancia, niñez o la adolescencia o que se caracterizan por comportamientos antisociales:

* TRASTORNOS DE INICIO EN LA INFANCIA, LA NIÑEZ O LA ADOLESCENCIA:

- Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador:
- Trastorno disociativo:
La característica esencial es un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos de los otros o normas sociales adecuadas a la edad de la persona.

Suele asociarse a un inicio temprano de la actividad sexual, beber, fumar o consumir sustancias ilegales e incurrir en actos delictivos o peligrosos. Estos comportamientos pueden dar lugar a expulsiones del colegio, problemas en la adaptación laboral, conflictos legales...
    
Los siguientes factores predisponen (la persona es vulnerable ante determinadas circunstancias) al desarrollo de este trastorno: Rechazo o abandono de los padres, temperamento infantil difícil, prácticas educativas incoherentes con disciplina dura, abusos físicos o sexuales, cambios frecuentes de educadores, familia numerosa, asociación a un grupo de compañeros delincuentes, psicopatología familiar...

Se plantea que no se diagnostique este trastorno a personas que provengan de ambientes donde los patrones de comportamiento indeseable a veces les sirve como protección. Estos comportamientos deben producirse como disfunción del individuo y no como reacción ante el contexto social.

Es más frecuente en varones y se diferencia también en cuanto al tipo de comportamientos mientras que el varón incurre más en robos, peleas, vandalismo y problemas escolares, las mujeres en mentiras, fugas, absentismo escolar... Tienden a practicar comportamientos que no impliquen confrontación.

Para diagnosticar este trastorno debe presentarse como mínimo 3 de los siguientes comportamientos durante al menos 12 meses o por lo menos que se dé uno de estos comportamientos durante los últimos 6 meses: Estos comportamientos se dividen en 4 grupos:

- Comportamiento agresivo que causa daño físico o amenaza a personas o animales: Fanfarroneo, amenaza, intimidación a otros, inicio de peleas físicas, uso de armas que puedan causar daño físico a otros, crueldad física, robo...
- Comportamiento no agresivo que causa daño o destrucción de la propiedad: Provocar deliberadamente incendios, destrucción de propiedades de otra persona...
- Fraudes o robo: Violentando casas, automóviles de otros, mentiras para conseguir favores o evitar obligaciones, robo de objetos...
- Violaciones graves de las normas: Fugarse de casa a pesar de las prohibiciones, hacer novillos en la escuela...

Si se produce en la adolescencia no se presentan antes de los 10 años.

- Trastorno negativista desafiante:
Es un patrón recurrente de comportamientos negativista, desafiante, desobediente, hostil, dirigido a las figuras de autoridad. Expresa terquedad, resistencia a las órdenes y negociación de los adultos. Se manifiesta casi siempre en el ambiente familiar.
Se caracteriza por los siguientes síntomas teniendo que darse por lo menos 4 de éstos durante al menos 6 meses para diagnosticarlo:

- Accesos de cólera, discusiones con adultos, desafiar o negarse a cumplir las normas de los adultos, llevar a cabo actos que molestarán a otros, acusar a otros de su comportamiento, resentido, rencoroso, vengativo...

Se suelen manifestar en interacciones con adultos a quienes conoce. Suelen justificar su comportamiento como una respuesta a exigencias o circunstancias no razonables. Los síntomas se observan en varones donde en los años escolares tienen un temperamento problemático. Durante los años escolares puede haber baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, consumo precoz de alcohol, tabaco o sustancias ilegales.

Es más prevalente en familias donde los cuidados del niño quedan relegados a otros cuidadores, practicas educativas duras o incoherentes.

En la adolescencia son muy frecuentes algunos de estos comportamientos siendo transitorios con lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de diagnosticar a la ligera.


NIVELES DE INTERVENCIÓN:

-    Intervención preventiva: Su objetivo no es sólo prevenir el comportamiento desadaptado o las consecuencias, sino también proporcionarle un ambiente satisfactorio para que pueda desarrollar sus capacidades individuales. Se trataría de intervenir cuando está en peligro, antes de que se produzca una conducta que suponga una amenaza. Está dirigida a su contexto de socialización.

-    Intervención en la situación como respuesta a las demandas del inadaptado: Cuando se manifiesta una conducta desadaptada. Se trata de intervenir respondiendo a las demandas del joven, proporcionándole alternativas de vida dotándole de un ambiente normalizado.

-    Intervención recuperativa: Esta supone un fracaso previo en los anteriores niveles, ya que aquí se encuentra en una situación donde se formaliza el contacto con instituciones de control. Es más difícil el éxito.

MEDIDAS PREVENTIVAS:

«No siempre podemos construir el futuro para nuestra juventud, pero si podemos construir nuestra juventud para el futuro» (Franklin D. Roosvelt).
    
El concepto de prevención se utiliza para designar las actuaciones orientas a minimizar el alcance, severidad de la delincuencia o para evitar que se produzca o repita, es decir, cualquier acción dirigida a que el delito afecte a las menos personas posibles o que la gravedad de los incidentes sea menor.

Cuando se habla de prevención se piensa en acciones planificadas desde el Estado, pero también comprende medidas surgidas desde la comunidad, instituciones, asociaciones, iniciativas particulares...

- PREVENCIÓN PRIMARIA:
Se trataría de evitar que se den las variables sociales y las situaciones personales que posibilitan el inicio de la carrera delictiva. Intenta anticiparse a la formación de estructuras tanto en el individuo como en la comunidad-sociedad favorecedoras del proceso delictivo. Es una fase preinicial a la carrera delictiva. Aquí se incluyen acciones como manejo adecuado de la violencia en los medios de comunicación, dureza de las leyes, mayor presencia policial, sensibilización pública...

- PREVENCIÓN SECUNDARIA:
Se centra en el inicio de la carrera delictiva. Actuará sobre el individuo, situaciones y factores en los que se detecta riesgo de inadaptación o de delincuencia. Operativamente se trataría de detectar conductas con riesgo delincuencial, adoptar los refuerzos necesarios para evitar su fortalecimiento mediante programas o planificación a nivel individual o comunitario. Acciones como disminuir el fracaso escolar, reducir el paro y la precariedad en el trabajo, aunar el control social con la oferta de posibilidades y alternativas para la inserción social... forman parte en esta fase preventiva.

- PREVENCIÓN TERCIARIA:
Esta fase del proceso preventivo tiene más de corrección y tratamiento. Incide ya sobre conductas concretas de desamparo, conflicto e inadaptación (como por ejemplo buscar soluciones alternativas a la cárcel).
  
González E. (1996): Menores en desamparo y conflicto social.

A la hora de evaluar los programas de prevención aparecen algunas dificultades:
- Dificultades propias de medir la delincuencia.
- Controlar la incidencia de factores externos a la política de prevención que se llevan a cabo.
- Efecto de desplazamiento que se produce cuando la actuación política consigue cambios en alguna actividad delictiva puntual pero no disminuyen su incidencia.

Desplazamientos que pueden ser:
- Temporales: Los delitos se desplazan en el tiempo.
- Espaciales: El delito se desplaza de barrios.
- Tácticos: Los métodos cambian.
- Funcionales: Existen distintos tipos de delitos.

Algunas medidas preventivas podrían ser:

l Solicitar el cumplimiento de los códigos éticos que regulan los programas televisivos debido a su influencia y a su configuración de modelos violentos.
l La prevención debería ser anterior a la manifestación de las conductas delictivas. Por ello es necesario hacer una precoz detección de los casos y grupos de riesgo.
l Desarrollar políticas de protección a la familia que garanticen la adecuada atención a la adolescencia.
l Los profesionales en contacto con la adolescencia deben tener información para poder participar en las estrategias de prevención. El contacto de estos profesionales con los grupos de adolescencia en su entorno social más inmediato, así como que éstos participen en actividades socioculturales es una eficaz medida de prevención (educadores/as de calle, animadores socioculturales, profesores, monitores...).
l Coordinar las distintas redes de servicios de atención social a la adolescencia.
l Diseñar programas educativos que favorezcan el respeto, la convivencia y adquisición de competencia social.

Existen distintas formas de prevenir según se centre en el delincuente, víctimas, población en general o en las oportunidades de cometer el delito. Veamos algunas:

* PREVENCIÓN DE BASE SOCIAL DEL DELITO: Busca paliar el impacto negativo de los cambios y desigualdades socioeconómicas, o bien incidir en las actitudes y comportamientos de la población ya sea a través de instituciones de socialización o bien a través de programas específicos.

- Objetivo: Incidir en las causas sociales del delito como desigualdad, marginación, exclusión... Entrarían en juego distintas políticas familiares, escolares, de juventud, de salud, de empleo o de vivienda y urbanismo. En todo caso tendrían un papel destacado los servicios y trabajadores sociales.
- Dificultades: Es costosa y los programas sociales suelen estar orientadas a cubrir carencias sociales y no para combatir el delito.


* PREVENCIÓN BASADA EN EL DELINCUENTE: Suele centrarse en los colectivos ya delincuentes o en poblaciones de riesgo.

- Objetivo: Dar apoyo social al delincuente, reintegrarlo a la comunidad, mínimo uso del sistema penal, dar una sentencia adecuada a cada problema...
- Dificultades:
- Muchos delincuentes no se detectan, no pudiendo actuar sobre ellos.
- La dificultad varia según el tipo de delincuente.
- Los factores más importantes de integración dependen de la comunidad.
- Es difícil realizar el seguimiento.
- Crítica: La reincidencia es alta.

* PREVENCIÓN BASADA EN LA VICTIMA:

- Objetivo:
- Enseñar a la víctima a protegerse y tener hábitos de seguridad.
- Identificar poblaciones de riesgo.
- Dificultad: Las víctimas potenciales son muchas y poder identificar a las personas de riesgo es difícil.
- Critica: Se aumenta el sentimiento de inseguridad.

* PREVENCIÓN SITUACIONAL: Prevención basada en la teoría del control. La idea es incidir en los espacios, contextos y situaciones donde se produce el delito.

- Objetivo: Tiene tres principios básicos:
- Incrementar el esfuerzo necesario para cometer el delito.
- Minimizar las recompensas del delito: Reduciendo el atractivo del objetivo.
- Aumentar las probabilidades de ser detectado: Aumentando la vigilancia.
- Dificultades:
- Es necesario estudiar caso a caso.
- Existe el riesgo de desplazamiento de la delincuencia a lugares, objetivos y medios.
-Critica: Es un control poco selectivo ya que no diferencia entre delincuentes y no delincuentes.
- Ventajas:
- Mejora las explicaciones sobre el delito y sobre las personas que cometen delitos y por qué hay tanto delito y por qué cuesta tanto reducirlo.
- Idea más realista y menos estigmatizada del delincuente: La mayoría de las personas que cometen delitos no son profesionales aunque hayan tenido un traspiés.
- Posibilita prevenir la delincuencia actuando sobre le entorno físico.
    
      (Andrew Ashworth, Sentencing and Criminal Justice).

La capacidad de prevenir el delito también depende de la policía. Existen dos modelos organizativos de policía:
- Modelo racional-burocrático: La ley y su cumplimiento tienen el papel importante. El policía pasa a ser un funcionario que aplica la ley. Este modelo favorece actuaciones más represivas y sancionadoras, considera la población como fuente potencial de problemas y las clases bajas son consideradas como colectivos propensos a conductas ilegales. Se pone más énfasis en el comportamiento delictivo que en la persona.

- Modelo comunitario: El papel importante lo tiene la comunidad. Sería el intento de transformar a la policía de reactiva en preventiva, aumentando la eficacia de la lucha contra el delito.
Características:
- Es necesario contar con la ayuda de la población en la lucha y el mantenimiento del orden.
- La policía debe asumir como función principal prevenir la delincuencia.
- Se fomenta un estilo de trabajo más informado.
- La prioridad seria mantener el orden por encima de aplicar la ley.
- Los agentes pasan mucho tiempo entre la comunidad.
Dificultades: Las ciudades que mejor toleran este modelo son las pequeñas, con población homogénea y nivel social medio. En ciudades grandes la masificación y el anonimato favorecen que se escape al control policial.



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